7.10.08

a list apart

He estado pensando mucho antes de escribir esta entrada, pero al final creo que necesito hacerlo, a pesar de que me da miedo que se me pueda malinterpretar.

Ayer, en III República .es, uno de los blogs que leo habitualmente, se hablaba de un nuevo agregador de blogs, Las chicas son blogueras, destinado únicamente a blogs escritos por mujeres. A pesar de que entiendo que el propósito de su creadora era bueno, el hecho de que sigan existiendo iniciativas como ésta me exaspera un poco. No creo que el hecho de juntar muchos blogs escritos por mujeres en un agregador contribuya a darles visibilidad en internet. Al contrario, creo que separarlos, segregarlos de ese ente abstracto que constituyen todos los blogs existentes fomenta la idea de que son diferentes. Y, en mi opinión, no lo son, o no deberían serlo.

En mi primera semana de Universidad, cuando llegó la primera clase de Fundamentos de Programación, el profesor entró en clase, se presentó y dijo: "la mitad de las chicas que estáis sentadas aquí no váis a terminar la carrera". El tipo era un cretino integral y, curiosamente, no recuerdo su nombre. Debe de ser de los pocos que he olvidado. Como se podrán imaginar, se armó un pequeño revuelo en la clase. Las mujeres que habíamos entrado en primero estábamos en una proporción aproximada de 30% - 70%. Bastante pocas como para que encima nos pusieran en el punto de mira. En años posteriores esa diferencia fue disminuyendo (me refiero a los alumnos nuevos, los de mi generación conservaríamos la proporción hasta el final).

Aquel día pensé que lo que me había molestado era que el profesor nos tomara por inútiles o algo por el estilo. Con el tiempo me di cuenta de que me daba igual si pensaba que no iba a terminar la carrera. Lo que realmente me importaba era que hubiera establecido una diferencia por el simple hecho de ser hombres o mujeres.

No fue el único profesor que se comportó así a lo largo de la carrera, pero sí el único que lo dejó ver tan a las claras. La única reacción posible ante cualquier atisbo de machismo era demostrar que una era capaz de cualquier cosa. De aprobar un examen, de hacer una práctica, de terminar la carrera. Todas esas etapas las fui cumpliendo, y en ningún momento pensé "soy una chica y aún así lo estoy consiguiendo". Nunca, jamás. Pensar en esos términos hubiera significado que yo misma me hacía de menos, o me hacía distinta, por ser mujer. Y eso nunca se me ha pasado por la cabeza.

Sí, la mayoría de los blogs que leo están escritos por hombres. Pero no me paro a pensarlo al leerlos, sólo tengo en cuenta que me parezcan interesantes o no. Y lo que no voy a hacer es empezar a leer blogs que no me interesen sólo porque estén escritos por mujeres. En el blog mencionado, III República .es, se habla de la "interiorización de los roles de género" y de que "las mujeres escuchan, los hombres hablamos". La mayoría de las mujeres que conozco en la vida real no se comportan así. Hablan, opinan y lo que haga falta. Y creo que crear un gueto, una diferenciación sólo por sexos, no ayuda a que en internet también haya más mujeres participando de las conversaciones.

A mí me encantaría que las mujeres fuéramos más en la blogosfera, como en muchos otros sitios, pero creo que cada una es responsable de que sea así. Tenemos las mismas herramientas, no nos comportemos como si fuéramos distintas.

PD. El título de esta entrada es también el de una magnífica y famosa página sobre diseño web.

7 comentarios:

Freire dijo...

Me alegra ver que pensamos exactamente igual en este tema.
Me parece estúpido tratar de buscar en las personas cualidades por el simple hecho de ser mujeres, hombres, blancos, negros, heteros, gays...

Ovbiamente existen diferencias físicas entre hombres y mujeres: ustedes son mucho más bonitas ;)

Ana Saturno dijo...

¡Eres un pelota! :-D

Y sí, mi entrada iba exactamente en esa dirección.

Jermanio dijo...

Observaciones a parte como la del pelota de Freire... que comparto.

Sólo recordar que el capullo integral se llamaba Mañas. Y me alegra pensar que en aquel entonces no teníamos a los políticos meapilas de ahora separando por género desde el mismo lenguaje.

Aún no me ha aceptado Mariano. Estoy triste. ¿Seré poco para él?

¿Entendido? miembra de la blogosfera ;-)

Ana Saturno dijo...

Sí, Mañas, me acordé anoche mientras no podía dormir. Seguro que es alguna maldición que me lanzó por haber hablado de él. Menudo tipejo.

¿No te quiere Mariano? Oooooh. Eso es que ha sospechado que había algo oculto en esa petición tan rara. Me parto. :-D

Jermanio dijo...

Oye, en la entrada posterior a ésta según recargo el blog me aparecen dos o tres imágenes. Échale un vistazo a este fenómeno extraño!!

Ana Saturno dijo...

Eso es porque fui mala persona y las enlacé en lugar de subirlas yo, así que dependen de que estén disponibles en las webs de dónde las robé. Cuando tenga un ratillo lo arreglo y así de paso me vuelvo un poco mejor persona.

Cristina MR dijo...

No puedo estar más de acuerdo con lo que dices, Ana.

Un abrazo desde la península.

:P