12.1.09

política: atrevida es la ignorancia

Este sábado, mientras Jenaro hacía la comida y yo me dedicaba a enredar por la cocina, teníamos puesta, como de costumbre, la radio. También como de costumbre empecé a escuchar el boletín de noticias con una mezcla de miedo, cansancio y resignación. Y entonces, enmedio del terrible recuento de los palestinos asesinados ese día y de las habituales vueltas y revueltas a los partidos de fútbol del fin de semana, llegó una diputada del PP para sacarme de mis casillas.

Estas palabras son el mayor ejemplo de ignorancia y desprecio que he escuchado en unos cuantos años. Estoy cansada, harta, del clasismo con el que muchos tratan la lengua en España, de que no sepan distinguir el tener un acento determinado con hablar correctamente y de que sigan pensando que tener un deje o un acento es mejor que tener otro. Tambien de que se achaque al hablante problemas de comprensión que obviamente tiene el oyente: sólo no entienden aquellos que no quieren entender. Para las personas normales, un simple "Perdone, ¿me puede repetir lo que ha dicho?" suele ser suficiente.

Estoy convencida de que si esta señora hubiera escuchado la sarta de improperios que sus palabras me hicieron proferir (y les aseguro que no es habitual en mí), los hubiera entendido perfectamente. Incluso habiéndolos pronunciado con mi dificilísimo acento canario.

3 comentarios:

laincreibleverdad dijo...

Buena parte de la culpa la tiene la Real Academia Española, encargada como institución oficial de que el español "correcto" sea propiedad de una clase social determinada localizada geográficamente en un punto muy concreto. En Inglaterra hace décadas que la BBC no tuvo otra que ceder y empezar a meter a locutores con acentos por lo peligroso del rol hegemónico que tenía y que todavía tiene para los estudiantes de inglés de todo el mundo... es un tema que me toca muy de cerca por mi profesión -muchas veces me cuesta convencer a mis alumnos de que el inglés británico no es "mejor" que el estadounidense, cosa que suelen creer casi todos- y me repugna muy profundamente las declaraciones de esta señora.

cerillasGaribaldi dijo...

Nunca achaques a la malicia lo que puede explicar la estupidez....

...yo prefiero no perder el tiempo ni gastarme.

¿Has visto el pique de Intereconomía con el Wyoming? Es impresionante la capacidad de hacer el ridículo que tiene ese tío a sueldo del Losantos.

Besos, Ignacio

Ana Saturno dijo...

La exaltación de ese teórico español estándar o neutro desde los medios de comunicación está contribuyendo muchísimo a: 1) que se pierdan giros, palabras y modismos propios del vocabulario de cada región, uniformizando así el idioma y empobreciéndolo, y 2) a que muchos catetos se crean superiores por hablar más parecido a los locutores de los telediarios que el resto del país. Peor aún, a que crean que el resto del país no sabe hablar. El colmo.

Creo que alguna vez había oído que en la BBC habían cambiado esa política, Iván. Qué pena que aquí sigamos en las mismas, intentando disimular por todos los medios el acento de muchos presentadores y locutores.

Ignacio, yo no creo que sea cuestión de malicia, sino de soberbia y, como tú dices, estupidez, una combinación muy peligrosa.

Me intentaré poner al día con el asunto del Wyoming e Intereconomía, que no me he enterado de lo que ha pasado, pero los personajes que pueblan esa cadena de televisión me provocan bastante risa, así que seguro que la cosa no tiene desperdicio.

Saludos