17.1.09

conciertos: joe crepúsculo

El sábado por la tarde hacía el mismo frío que llevamos sufriendo en Las Palmas desde antes de las Navidades. Ya sé que no es el frío polar con su nieve y todo de buena parte de la Península, pero les aseguro que este frío también es de lo más desagradable. Mientras esperábamos ante la puerta de Ping Pong Shop a que empezase el concierto, hacía recuento de las capas de ropa que llevaba puestas y pensaba si podía haber añadido alguna más. Así que, cuando apareció Joe con una camisa como única forma de abrigo sobre la camiseta, lo primero que pensé fue que cómo no se congelaba de frío.

Pero no, no se congelaba, y de hecho los demás dejamos de tener frío en cuanto empezó a sonar la primera canción del concierto.

El escenario estaba preparado en el lado izquierdo de la tienda, adornado con unas cortinas doradas que daban calidez al entorno níveo de la tienda. En cuanto terminamos de colocarnos alrededor de la tarima, Joe Crepúsculo nos dio las gracias por haber ido, comentó lo contento que se sentía por haber podido venir a Canarias y se disculpó de antemano por el hecho de que el concierto fuera a ser algo distinto de lo habitual, ya que tocaría él solo.

Sin embargo, a pesar de que me consta que eso le preocupaba especialmente, desde el primer momento se metió al público en el bolsillo y creo que ninguno de nosotros pensó que el concierto estuviera incompleto o que faltara algo. Con su teclado y su ordenador, Joe iba lanzando las bases y nos preguntaba si preferíamos uno u otro ritmo, de forma que nos sentíamos partícipes en el proceso. De alguna manera, parecía que las canciones no eran sólo interpretadas, sino en parte creadas en ese momento.

Fueron sonando todas las canciones que un fan podía desear. Baraja de cuchillos, El día de las medusas, Ama y haz lo que quieras, La canción de tu vida, Iván y Laura, Gabriela, Suena brillante (en la que Luis Cerveró subió al escenario para cantar junto a Joe y que acabó en apoteosis total), Escuela de zebras (en el bis) y, en el último bis, Ya llega la Navidad. Juraría que también sonaron Amor congelado y Amar en tiempos de democracia, o al menos alguna de las dos, y además me estoy dejando alguna otra, pero soy un verdadero desastre para acordarme de estas cosas.

En total fueron diez o doce temas que se nos pasaron volando. Supongo que todos nos hubiéramos quedado allí durante mucho más rato, escuchando las canciones y los comentarios entre unas y otras, bailando, riendo y cantando; pero la verdad es que no se podía pedir más. Joe Crepúsculo derrocha simpatía y humildad, algo que no todos los músicos con un éxito como el que ha tenido él este año (número uno en la lista de discos nacionales de la Rockdelux incluido) son capaces de conservar.

Aunque la tienda estaba bastante llena, cabíamos con holgura y fue un concierto casi en familia, no tanto por la cantidad de gente sino por el buen ambiente. Les traduzco esto en términos un poco más claros: para ser en Las Palmas, donde es casi imposible movilizar a la gente, es un verdadero éxito que la tienda estuviera casi llena. Además, el hecho de haber podido disfrutar en esta ciudad de un concierto de un músico español que no sea de la lista de los 40 Principales es un lujo que muy, muy pocas veces tenemos a nuestro alcance. Los dueños de la tienda Ping Pong Shop no sólo han puesto su esfuerzo para organizar el concierto, en el que no se cobraba entrada, sin patrocinio ni ayuda de ningún tipo, sino que encima nos recibieron con sonrisas y cervezas gratis para todos (menos para las embarazadas como yo, claro, a ver qué se van a pensar).

Ojalá este fantástico concierto no sea el último de este tipo que podamos tener por aquí, y ojalá en los siguientes conciertos de presentación del Supercrepus el público disfrute tanto de las canciones de Joe Crepúsculo como lo hicimos nosotros. Sé que los madrileños tenían ayer la oportunidad de asistir a un triple cartel que ponía los pelos de punta sólo de pensarlo, así que ya nos contarán si han ido y qué tal fue.

Y ahora, si me perdonan, me voy a escuchar Escuela de zebras y Supercrepus un ratito.

PD. Las tres últimas fotos son cortesía de Jesús Umbría, de Ping Pong Shop, que tuvo la amabilidad de enviármelas para que pudiera ponerlas aquí.

7 comentarios:

Tania dijo...

Qué suerte que le vierais en tan buen estado!! El viernes tocó en Madrid, iba mamadísimo (o al menos eso parecía) y dio bastante pena... tanta, que nos fuimos a mitad del concierto. Tanto ruido para nada...
Besos.

cerillasGaribaldi dijo...

Pues no fui al de Madrid por motivos imponderables, y veo que tuve suerte porque se habría caído mi ídolo con todo el equipo.

Prefiero recordarlo tal y como lo describes en Canarias, que es como me lo imagino.

Besos, Ignacio

Ana Saturno dijo...

Hola, Tania!
Qué pena lo de Madrid, nada que ver con el concierto de aquí entonces. Espero que Espanto y Lidia Damunt estuvieran bien...

Ignacio, a ver si en unos meses hay otro concierto en Madrid y sale tan bien como el de aquí y así lo ves en plena forma.

Besos

pérez dijo...

Hola!

Pues yo puedo decir que estuve en Madrid y que fue alucinante. Lo´s que más me gustaron fueron Espanto ¡y me gustarin mucho! lo que hicieron fue algo muy especial. Lidia tuvo problemas pero eso tambien le dio energía. Joel no estaba mamadísimo, él es así, y en su imperfección está parte de su encanto. Lo que pasa es que dependiendo de la parte de la sala en la que situaras, podía cambiar mucho la percepción. Yo disfruté como un niño con los tres grupos, creo que te lo hubieras pasado en grande.

www.musicaenlamochila.net dijo...

Doy fe de que Joel no estaba mamado el día del concierto. Aunque no pude asistir (estaba en el de Esplendor Geométrico), estuve con él y con su novia bastante tiempo justo después del concierto y ni rastro de residuo etílico ni similares.

Ana Saturno dijo...

He estado leyendo varias críticas del concierto de Madrid y parece que hay división de opiniones. Lo de las diferencias de sonido según el sitio de la sala donde estuvieras también lo leí, pérez.

En el fondo, supongo que un concierto a veces es como una lotería, aunque sólo sea por la cantidad de factores que influyen para que a) al grupo o artista le salga bien y b) tú llegues a disfrutarlo. Y por lo que se ve en Las Palmas nos tocó el premio gordo, porque salimos todos muy contentos del concierto. :-)

Saludos y gracias por los comentarios

cerillasGaribaldi dijo...

Aquí tenéis un vídeo del evento:

http://es.youtube.com/watch?v=pjSWKNV0Kvg

Saludos, Ignacio