24.11.05

Cambios meditados

Muy buenas:
Ayer estuve buscando algo que valiese la pena en mi agenda personal del museo canario. A veces escribo pequeños párrafos sobre ideas que me vienen a la cabeza en momentos en los que dejo de percibir por los cicno sentidos habituales. Muchos de esos lapsus se pierden, pero otros, si tengo un boli a mano, terminan en una agenda, parte de atrás de un billete de autobús (nuestro entrañable Galiano) o servilleta de bar.
El día 20 de enero escribía lo siguiente, justo al lado de "Inmaculate Fools o la BSO de Flash Dance" que casi seguro que son ideas para un regalo a Ana:
"Una creencia, fe, ideología o tendencia del corazón sólo puede cambiarse en situaciones excepcionales, impactantes o de crisis. Es más, si en uno de estos momentos no reaccionamos tomando una decisión drástica en nuestras vidas no estamos demostrando fortaleza en nuestras creencias, sólo inmovilismo y estupidez. Si la ardilla no salta de un árbol a otro cuando está siendo talado es estúpida o ya está muerta"
La verdad es que me sorprendió mucho leer esto ayer. No sé qué estaba pasando en enero para que yo escribiese esto, ni qué podía estar leyendo o viendo en televisión en aquel momento para hablar al final de una ardilla y de un arbol talado en plan monje oriental. Me estoy viendo con las piernas cruzadas en el sillón del salón, con los codos apoyados en las rodillas, los ojos guiñados y las gafas apoyadas en la punta de la nariz repitiendo la parte de la ardilla y me da la risa. Pero en fin, lo que quería comentar es que ahora que mi vida ha dado un cambio brusco, aunque la transición se está haciendo más larga de lo deseado, he repasado los útimos meses y la única situación excepcional o de crisis que recuerdo es cada una de las mañanas que tenía que salir a la calle a coger una lista de transportes públicos para ir a trabajar, el ajetreo de las aceras en Madrid y los empujones cuando te cruzas con los que estaban en la otra acera justo antes de que el semáforo se pusiese en verde para los peatones.
Amigos, qué contento estoy de haberme ido de Madrid. Volveré, pero a haceros visitas, y sabiendo que en uno o unos cuantos días estaré en otra ciudad mucho más tranquila.
Se os quiere.

1 comentario:

xaxa dijo...

Mala persona... nos quieres dar envidia.
La verdad es que esto es un infierno, pero no deja de tener cierto encanto.

Me alegro de que hayas (vayas a) encontrado la paz y la tranquilidad allén de los mares...
pero sobre todo cuando vengas avisa...

ciao godo.