2.2.09

breves: el impacto de spotify

La entrada del blog oficial donde los responsables de Spotify comunican las restricciones que va a empezar a sufrir el programa según los países tiene, en este momento, 560 comentarios.

No sé qué más pruebas del potencial que tiene el programa quieren las discográficas y los grupos que han decidido no incluir sus canciones. Pero, como dice el saber popular, no hay más ciego que el que no quiere ver. Y así les irá.

2 comentarios:

Iván dijo...

Estoy de acuerdo. Parece que está más claro que nunca -más que con last.fm, incluso más que con myspace- que Spotify ha dado en el clavo del modelo del futuro para todos. Un servidor seguirá comprando discos, pero la página es excelente para una primera toma de contacto. A ver qué pasa durante el año, que seguro que entre otras muchas cosas será el año de Spotify. ¡Ah! y a ver cómo nos afecta a los residentes en España las restricciones por países, me da que con lo especialmente inepta que es la industria española muchas cosas no se van a poder escuchar por aquí... y total, no sé por qué, si ni siquiera se van a distribuir o, si lo hacen, bajo mínimos. En fin.

Ana Saturno dijo...

Yo estoy convencida de que este tipo de inventos favorecen precisamente a las personas que compramos discos. Podemos escucharlos con antelación de forma más cómoda (yo lo hacía ya antes, pero tenía que descargármelos), y seguiremos comprándolos de todas formas porque nos gusta tenerlos, porque queremos apoyar a los grupos que nos gustan, por fetichismo o por vaya uno a saber qué, pero lo cierto es que los compramos.

Sin embargo, si una persona no quiere comprar discos, encontrará siempre la manera de bajárselos o copiarlos, y no creo que le importe demasiado si existe Spotify o Last.Fm. Y tampoco puedo decir que me parezca censurable: cada uno elige en qué gastarse su dinero y qué cosas le gustan. Pero sí creo que la industria se equivoca pensando que programas como éste son el problema, o que conseguirán alguna vez parar "la piratería" (es que me entra la risa con esa palabra).

De la distribución mejor no hablamos, que si no fuera por internet...

Saludos