19.6.06

FIB MIX Vol. 2

Después de varios días sin escribir, estoy de vuelta con el segundo mix de los grupos que van al festival de Benicàssim este año. Este mix, el de los secundarios lustrosos, es energético y movidito. Todo rock, porque decidí dejar la electrónica para otro recopilatorio que subiré un día de estos. También son todo grupos extranjeros, porque de los españoles quiero hacer también un recopilatorio aparte. Y con esos dos se terminará el ciclo.

Como hay muchos grupos que me gustan en la segunda fila del festival al final ha salido un mix bastante largo, 18 canciones, así que tuve que subirlo en dos partes, pero recomiendo que lo guarden todo en la misma carpeta, porque en realidad está pensado como uno sólo.

Aquí está el enlace a la primera parte.

Y aquí está el enlace a la segunda.

Y como los grupos no son tan conocidos como los cabezas de cartel, les pongo el listado con un poquito de información sobre cada grupo.

FIB Secundarios Mix

01. White Rose Movement - Girls in the back
02. The Ordinary Boys - Boys will be boys
03. Babyshambles - Fuck forever
04. Art Brut - Moving to L.A.
05. We Are Scientists - Nobody move, nobody get hurt
06. The Futureheads - Hounds of love
07. Editors - Bullets
08. Morning Runner - Have a good time
09. Dionysos - Song for a jedi
10. Nada Surf - Popular
11. White Rose Movement - Testcard girl
12. Editors - Munich
13. Mojave 3 - Breaking the ice
14. The Organ - Brother
15. Howe Gelb - But I did not
16. The Walkmen - Another one goes by
17. Rufus Wainwright - Hallelujah
18. dEUS - Nothing really ends

Grupos

White Rose Movement

Son de Londres y tienen un sólo disco que se llama Kick. Pongo dos canciones porque me encantan y me costaba elegir. Testcard girl es la que mi iPod me ponía una y otra vez cuando elegía escuchar todo en random, y Girls in the back tiene un principio tan arrollador que no podía empezar el mix de otra forma. La voz de Finn Vine diciendo OK es irresistible, y él viene a ser una especie de mezcla entre Ian Curtis y Jarvis Cocker, así que para qué quiero más. Taxxi, la chica de los teclados, es bastante más guapa que Candida Doyle, pero ése es otro paralelismo con Pulp (aunque la música de unos y otros no tiene nada que ver).



The Ordinary Boys

Se supone que hacen ska-pop, al menos según la wikipedia. No he escuchado el disco completo todavía, pero la canción que incluyo fue el single y la oí bastante en la BBC 6. Lo más curioso es que el cantante estuvo en el Gran Hermano para famosos de la televisión inglesa y por eso se están haciendo más famosos. No voy a hacer comentarios al respecto.



Babyshambles

Babyshambles es el proyecto de Pete Doherty (sí, el ex de Kate Moss, con quien estaba la flacucha cuando la pillaron consumiendo lo que no debía, al menos con los paparazzi cerca) después de que los Libertines terminaran a tortas. Sólo viendo la foto ya se entiende que yo esté segura de que no van a llegar al FIB. No sé si será porque detienen otra vez a Pete o porque alguno muere de sobredosis, pero está complicado que lleguen a julio. El disco es bastante caca y yo echo de menos canciones gloriosas como Can't stand me now, pero toda la historia de los Libertines es tan surrealista que decidí poner una canción. Algo que no entiendo es que los de la Rockdelux sigan insistiendo en que Pete Doherty es un genio, pero debe ser que yo no estoy preparada para esas alturas. El disco de Dirty Pretty Things, la otra mitad de los Libertines, me parece bastante aceptable y sin embargo ellos lo han puesto a caldo, pero qué sé yo.



Art Brut

Algunos de sus miembros son de Bournemouth (donde, por cierto, hay un museo que tiene un cuadro que me encanta, la Venus Verticordia de Dante Gabriel Rossetti) y otros de Londres, sólo tienen un disco y son divertidísimos. Ya los puse entre lo mejor del 2005, aunque como mención especial en la parte de "el disco entero es insoportable, pero tienen momentos brillantes". En el mix pongo una canción de la segunda mitad del disco, es decir, de las que menos he escuchado, pero que está muy bien.



We Are Scientists

También estuvieron ya por aquí, concretamente en esta entrada sobre los rezagados del año, y da la casualidad de que pongo la misma canción que entonces, pero es que es la mejor del disco. Aparte de que son de Brooklyn y de que tienen un gusto excelente para la literatura (el título de su único disco, With love and squalor, es el de un delicioso y turbador cuento de J.D. Salinger, traducido como Para Esmé, con amor y sordidez, incluído en su maravillosos libro Nueve cuentos y que pueden leer aquí, aunque yo aconsejo leer el libro), no sé mucho más de ellos.



The Futureheads

Aunque el disco anterior, homónimo, tenía que haber estado entre lo mejor del 2005, resulta que se publicó en el 2004, así que no pudo entrar en la lista. Sin embargo, es muy bueno y muy divertido. Son británicos, de Sunderland, y fueron ignorados por todo el mundo hasta que empezaron a triunfar Franz Ferdinand y se los llevaron a yanquilandia de teloneros. La canción más conocida es probablemente Decent days and nights, pero la de Hounds of love, que fue el segundo single del primer disco, me apetecía más para este recopilatorio. El disco nuevo, News and tributes, lo tengo pendiente de escucha, pero ya me ha dicho Jenaro que es un poco distinto al anterior.



Editors

El grupo se formó mientras estudiaban en la Universidad de Stanford, aunque todos los miembros son de distintos (y pequeños) sitios del Reino Unido. Su único disco, The back room, está muy bien, y como me costaba decidirme, al final incluí dos canciones. Y me resultó muy difícil dejar fuera All sparks... Ellos sí son unos de mis olvidados de entre lo mejor del 2005.



Morning Runner


También vienen de distintas partes de Inglaterra y se conocieron en Reading cuando todos estaban en otros grupos. Su único disco de larga duración se llama Wilderness is paradise now y está bastante bien.



Dionysos

Y dirán "por fin alguien de fuera de Gran Bretaña", y quitando a los We Are Scientists, es verdad, todos los grupos hasta ahora son ingleses. Pero éstos no, éstos son franceses, de Valence, y encima ya llevan cinco discos (cuyas portadas son de lo más curioso, como se puede ver en la web oficial) y yo sin conocerlos de nada. Sólo tengo esta canción, y está bastante bien, así que tengo curiosidad por el concierto. Su primer disco es de 1993 y el último, Monster in love, del 2005. La canción que incluyo, Song for Jedi, está en el Whatever de weather, que es del 2003 y está publicado en versión eléctrica y en versión acústica.



Nada Surf

Seguro que los conocen, porque en 1996 se hicieron bastante famosos con Popular, la canción que incluyo y que pertenecía al disco High/Low. Son de Nueva York y en España se le dio mucho bombo al hecho de que uno de ellos, Daniel Lorca, era español. Acaban de sacar el sexto disco, pero me temo que yo no he escuchado ninguno aparte del primero. Voy a tener que ponerme las pilas, pero, por alguna extraña razón, me da pereza.



Mojave 3

Son ingleses, aunque no sé de donde, pero sí que se formaron a partir de la disolución de Slowdive, con lo que me imagino que se puede decir que son de Reading. Llevan cinco discos, desde 1996, y yo siempre había pensado que eran un poco demasiado lentos, pero el disco nuevo parece que me gusta. Parece, sí, porque todavía no lo he escuchado mucho, pero al menos la canción que incluyo, el primer single, está bastante bien. Es pop, pero muy bonita y no demasiado ñoña.



The Organ


Cinco chicas de Vancouver, Canadá, que se juntaron para formar este grupo en el 2001. Sólo tienen un disco, Grab that gun, un poco repetitivo pero que no está mal. Y, por cierto, la portada está guapísima (iba a poner que es chulísima, pero tengo que empezar a usar las expresiones canarias :-D).



Howe Gelb & Sno Angel

Howe Gelb, de Tucson, Arizona, EEUU, ha sido el cantante del grupo de americana o country-rock Giant Sand durante 20 años. Desde 1998 ha sacado cinco discos en solitario, el último grabado con un coro de gospel de Canadá llamado Voices of Praise. El proyecto se llama Sno Angel y el disco Like you, aunque por todas partes pone Sno Angel like you. Bueno, que es complicado. El caso es que las canciones que he escuchado están muy bien y que en teoría viene con el coro al FIB.



The Walkmen

La verdad es que este grupo me decepcionó un poco. Había escuchado alguna canción suelta y me había gustado, pero luego el disco nuevo me pareció muy flojo. Al final, la que más me gustó para incluírla en el mix es una versión de Mazarin, esa preciosidad que se llama Another one goes by, lo que desde luego no dice mucho de ese disco. Son de Nueva York y tienen tres discos, en los que la calidad ha ido descendiendo, según mi opinión. La página a la que lleva el enlace del nombre del grupo es de lo más cutre, pero no me lo tengan en cuenta. Es la oficial.



Rufus Wainwright

También de Nueva York, Rufus Wainwright lleva publicados cuatro discos, pero yo no he podido escuchar ninguno todavía, así que no sé muy bien qué contarles. Les podría hablar de su hermana, pero no sería muy elegante por mi parte. El caso es que yo creo que su música me gustaría (por lo menos eso sigo pensando después de oír unos cachitos de canción en su página web), pero la única canción que he podido conseguir para ponerla en el mix es una versión del Hallelujah de Leonard Cohen. No existen mp3 legales suyos para descargar. Aún así, tengo mucha curiosidad por verlo en concierto.



dEUS

Y terminamos con dEUS, los únicos que ya he visto antes en concierto. Son belgas, de Antwerp, y sacaron su primer disco en 1994, pero ahora llevaban desde el 99 sin sacar ninguno. Me resulta difícil describir su música, rock bastante experimental, me imagino que podría decir. La canción que incluyo no es representativa en absoluto, pero es tan bonita que me resistía a no terminar el mix con ella. El disco nuevo está muy bien, los anteriores también (sobre todo el Worst case scenario, que contiene la canción Hotellounge, casi mítica para mí). Por cierto, a pesar de la pinta de raro que tiene el cantante, hablamos un poco con él antes de que empezara el otro concierto (en la sala El Sol, 1996, creo) y creo que fue más o menos agradable. En directo son entretenidos y solventes, así que si puedo (es decir, si no coinciden con nadie irresistible), intentaré verlos de nuevo.



Y con esto y un bizcocho...

9.6.06

Ray Davies, según yo

Hola a todos:

Quiero aclarar, antes de empezar, que hemos decidido no leer las crónicas del otro para ver cuál distinta fue nuestra perspectiva del concierto de ayer.

El concierto de ayer no era muy especial para mí a priori. Era Ray Davies, vale, un geniecillo, pero un pureta, las cosas como son. En mi casa nunca se escuchó a los Kinks, mi padre era de Led Zeppelin, los Rolling Stones, algo de rock progresivo, poco de Pink Floyd y mucho, mucho, mucho Raphael, Adamo y Maritrini (esas cosas que tienen las madres; que son las que mandan). Bueno, la cosa es que a pesar de que los conocía y sabía tatarear o canturrear mucha de su discografía nunca he comprado un disco suyo.

Mi intensa relación tardía con ellos vino con Ana, que como ella ha comentado pude conocer gracias a Primal Scream y su carpeta, a Radio 3, a "De 4 a 3" y a Paco Pérez Brian y Lara López, pero eso sí que es otra historia.

Bueno, el caso es que yo he escuchado la historia del Atlantida miles de millones de veces, y cada vez que Ana pone un disco de los Kinks en casa se veía una cierta tristeza en sus ojos, en serio, se ve, y que se queda con la mirada perdida pensando en aquel chasco, que tuvo que ser muy, muy, muy gordo.

El martes y el miércoles de esta semana estuve en Tenerife y en La Palma por trabajo y se me había olvidado el concierto, así que ayer, cuando me di cuenta de que no iba a poder acostarme temprano generé un rechazo a lo que iba a ver, qué triste es la incultura.

Durante la tarde me permití hacerle bromas a Ana sobre la celebración o no del concierto, sobre la crítica que viene en el Rockdelux de este mes y en la que terminan diciendo que debería limitarse al set de acústico que incluye en su concierto. Bueno, el caso es que no me apetecía un culo, y menos en un auditorio que no está concebido para este tipo de música y en el que además está prohibido beber cerveza mientras ves un concierto. Ana terminó enfadándose, un poco, por mis gilipolleces de cansado.

Bueno, pues entramos en el auditorio con nuestro gran amigo Toni, que ese sí que es un crack, y nos enseñó el auditorio un poco antes del concierto. Entonces fue cuando me di cuenta de lo cerca que íbamos a estar del grupo. Demasiado cerca quizá, luego comprobaría que no era demasiado cerca, que era estar dentro.

Avisaron por megafonía de que el concierto iba a empezar, nada que ver con lo que estamos acostumbrados, y cuando por fin me senté en mi localidad, con Ana al lado, flipé. Yo soy cegato y leía las pegatinas de los botones del ampli del guitarrista (un crack). Empezó el concierto y escuchábamos la música por los equipos de la banda y de Ray, sobrecogedor, increíble, fue muy cercano, carnal casi, me temblaba el pecho cada vez que el bajo rozaba una cuerda. No estábamos viendo un concierto, estábamos dentro de él. De hecho las torres de amplis del auditorio estaban a nuestras espaldas.

La cosa se fue calentando, comenzó con un par de temas de los Kinks y en el segundo yo ya tenía la piel de gallina. Fue en ese momento cuando llamé la atención de Ana para enseñarle como se me había erizado el vello y ella sólo fue capaz de encogerse de hombros y justificar con una sonrisa que estuvieran cayéndole dos lagrimones por los mofletes. En fin, a partir de ahí ni un comentario durante el concierto. Sobrecogimiento por momentos, descarga de adrenalina en otros, neutralidad con algunos de los temas del nuevo disco y, sobre todo, admiración por la profesionalidad y la energía de un tio que lo ha sido todo y que sigue currándoselo a sus 62 años como un campeón. Profesional, ese tío es un profesional y se nota que es muy bueno. De hecho durante algunos momentos uno se cuestiona por qué coño se admira tanto a algunos grandes de la música que a día de hoy pasan por los conciertos como si les jodiese darlos. Bueno, eso lo dejaremos para otra.

Pasó la primera parte, la principal del concierto, y salió un momento a descansar. Cuando volvió a hacer la primera parte de los bises Ray salió con una alegría desbordada, se notaba que el tío estaba cumpliendo con su papel y que además estaba bien con el público, tanto que el notas que estaba a nuestra derecha se levantó para darle la mano. Ray se acercó a él con la carrerilla que traía y le saludó agradecidamente. En ese momento, fueron milésimas, Ana se había levantado y también le ofreció su mano. Ray se la dio y justo después se inclinó un poco más para darle un beso que Ana devolvió dándole las gracias. A mí me dio la risa, pero ella estaba flotando.

Cuando el concierto terminó Ana cogió una de las púas que el guitarrista había estado utilizando y que le dio sonriente, siempre muy agradecido y sonriente, era clavadito al cantante de los Simply Red, y poco después le pedimos al técnico que nos acercase el play list que tenía pegado en la moqueta. Ana, con esos dos trofeos ya era la persona más feliz del auditorio, pero le faltaba, nos faltaba, la sorpresa de encontrarnos a Lara López, una amiga de Madrid que no esperábamos para nada que estuviese allí y que, como siempre, nos llenó de alegría, entre otras cosas porque representa muchas de las mejores cosas que hemos vivido en Madrid.

Me he alegrado muchísimo de haber ido a ese concierto y de ver como Ana se ha quitado esa espina que tenía clavada a lo grande. A partir de ahora espero ver otro reflejo en sus ojos cuando escuchemos cualquiera de los veintipico discos de los Kinks que hay en casa y, tengo que terminar con este comentario: me gusta que por una vez sea ella y no yo el que se emociona en un concierto.

Un abrazo.

el día después de mi día kink

Vamos a ver cómo les cuento yo esto.

Anoche lloré por primera vez en un concierto. Llegué al auditorio tan nerviosa que parecía un flan. Jenaro se reía de mí, pero yo no podía evitarlo. Además, me había quedado en blanco. Ya no pensaba si el concierto iba a estar bien o mal, ni si Ray Davies sería todavía capaz de cantar como antes, ni nada de nada. Simplemente, no pensaba.

Como llegamos pronto, fuimos a dar una vuelta por los alrededores del auditorio. Quería haberme llevado la cámara de fotos, pero la buena la tenía Jenaro en el trabajo y me dio pereza coger la mía. Luego me arrepentí, porque la playa estaba preciosa ayer y la zona del auditoria es una maravilla, pero ya sacaré fotos otro día. Cuando estábamos por allí nos llamó Toni, un amigo, que había conseguido una entrada y se venía al concierto también. Lo esperamos en la puerta y nos dedicamos a ver el panorama mientras tanto: muchos matrimonios cincuentones, muchos padres (varones) con su hijo varón, algunos jóvenes con pinta de modernillos y, sobre todo, una cantidad ingente de trajeados y trajeadas con un sobre plateado en la mano, que llegaban a la puerta del auditorio y se daban la vuelta. Resulta que en el salón de congresos, que está al lado, era la presentación de un coche de Volkswagen (o como se escriba), el Eos, y todas esas personas iban allí. Mi teoría es que iban trajeados por si les tocaba el coche en un sorteo y tenían que saludar al público, pero eso me lleva a pensar en la cantidad de ilusos que existen y no es muy esperanzador. Claro que tampoco me parece muy esperanzador que tanta gente se vaya a la presentación de un coche, y encima vestidos de pingüino. Falta por saber qué pensarían ellos de nosotros, pero me imagino que ni siquiera habrían reparado en nuestra presencia.

Después de dar una vuelta por dentro del auditorio, dejamos a Toni en su sitio (primera fila del primer anfiteatro, se veía de lujo, y Jenaro le dijo "qué cabrón, menudo sitio tienes") y bajamos camino de la primera fila del patio de butacas. Cuando llegamos, temerosos de no ver mucho por estar tan cerca (esa idea me ha acompañado desde que compré las entradas hace ya un mes), nos encontramos con que el escenario sólo tenía 40 centímetros de alto y nosotros estábamos a un metro y poco de distancia del borde. Estábamos un poco ladeados, pero aún en el cuerpo central y no en las últimas butacas de la fila, así que veíamos de lujo todos los instrumentos preparaditos encima del escenario. En ese momento dijo Jenaro la frase que yo había repetido hasta la saciedad esa tarde "qué pena no haber traído la cámara". Esperamos unos diez o quince minutos mientras sonaba la música de fondo y los técnicos terminaban de preparar el escenario. Entonces, llegó una canción que terminaba con la batería y la guitarra en crescendo y le subieron el volumen mientras apagaban las luces. La gente empezó a aplaudir.

Ray Davies salió solo, con unos vaqueros negros ajustados, una camisa blanca y una chaqueta negra con bordados blancos en las solapas. Cogió la guitarra y empezó a cantar I'm not like everybody else. Poco a poco fueron apareciendo los miembros de su banda: guitarra, bajo, batería y teclados. Todos con cara de ingleses, pero cada uno distinto. El guitarrista era igual que el cantante de Simply Red, pero en rubio. El bajista se parecía al primer guitarrista de Suede, Bernard Butler, pero más feo. El batería era un hooligan auténtico, y el teclista era un chico joven guapito estilo Beckham u Owen, aunque lo vimos poco porque un atril nos tapaba su cara. La canción fue energía pura. Es difícil describir lo que sentía al estar allí sentada por fin, escuchando una canción que he puesto en mi casa hasta la saciedad. Se me hizo un nudo en la garganta en cuanto empezó el estribillo.

La siguiente fue Where have all the good times gone. Entonces empecé a llorar sin remedio.

Después siguieron un par de canciones de su disco nuevo. En directo algunas sonaban más o menos bien, otras eran más insulsas, pero sobre todo eran bastante largas. A continuación cantó 20th Century man y alguna otra nueva. Y entonces cambió de guitarra (usó 3 durante el concierto, una eléctrica, otra acúsitca y una a medio camino) para coger la acústica, se sentó en una silla baja junto con el guitarrista y empezaron a cantar Sunny afternoon, allí, justo delante de nosotros, como si estuviéramos en el salón de casa. Estaban tan cerca que casi parecía que tocaban para nosotros. Yo empecé a cantar. No a susurrar muy bajito, como había hecho con las anteriores, no, yo empecé a berrear las canciones, y esto es literal, que mis dotes para el canto son nulas. Después de un par de canciones acústicas más, entre ellas Celluloid heroes, creo, que ya no sé exactamente cómo fue el orden y no estoy segura de si esa la tocó sentado o de pie, volvieron los demás músicos y siguió el concierto como empezó.

Entre canción y canción Ray Davies hablaba bastante con el público, cosa que se agradece, o al menos yo lo agradezco siempre. Es un músico del estilo comunicador, no del estilo "aquí estoy en mis alturas y ustedes son los pobres mortales a los que les hago un favor por estar aquí tocando". Nos dijo que era la primera vez que estaba en Las Palmas. Yo pensé "no, si lo sabré yo, que hace quince años te estuve esperando en vano". Nos agradeció un montón de veces que estuviéramos allí. Nos explicó de qué iba cada canción. Y, mientras tocaba y cantaba, nos pedía que cantáramos nosotros también, que lo acompañáramos con las palmas, e incluso bailaba. Era el típico dandi inglés y lo sigue siendo, aunque ahora tenga casi 62 años y esté bastante calvo y tan flaco como siempre. Sigue teniendo la misma voz y sigue tocando la guitarra como antes. Han pasado cuarenta años desde la primera vez que cantó algunas de esas canciones. Han pasado treinta desde la primera vez que cantó otras. Han pasado venticuatro años desde que grabó el One for the road, mi directo fetiche. Y sigue teniendo la misma voz.

The tourist, una canción del disco nuevo, duró casi diez minutos, incluyendo un par de minutos de desvarío absoluto a medio camino entre Sonic Youth y Pink Floyd, durante los que el cantante, ya sin chaqueta desde hacía rato, aprovechó para cambiarse de camisa. Alguna otra canción nueva y Ray empezó a cantar Days a capella. Otra vez con los pelos de punta (y Jenaro también, que se pasó así medio concierto aunque no llorara como yo). Después vinieron un par de canciones nuevas más y la dedicatoria a su hermano Dave con una larga parrafada y la canción A long way from home. Luego otra nueva y el Tired of waiting for you. Yo seguía cantando como una loca.

Y entonces el acabose, cuando empezó All day and all of the night. Nos levantamos, como una buena parte del auditorio, pero nos fuimos al pasillo para no molestar a los que estaban detrás sentados. La versión fue exactamente igual de cañera que en el One for the road. Con los mismos "eo, eeeo, hey, hey" que en el disco. La versión de concierto en todo su esplendor. Nosotros bailábamos como locos, pero a nuestro lado había un chico que yo hubiera apostado a que se iba a descoyuntar la cadera.

Entonces se fueron. Empezamos a pedir que volvieran y al cabo de cinco minutos empezaron a aparecer los músicos y empezaron a tocar otra canción nueva. Ray Davies salió corriendo, animado, y recorrió todo el escenario hasta llegar a nuestro lado. Entonces, el chico que estaba a nuestro lado y que bailaba como si fuera Alaska en la famosa canción se acercó a darle la mano. Y yo no suelo ser nada groupie, pero en ese momento me vi a mí misma acercándome para darle la mano yo también. No lo pensé, simplemente estaba sentada y de repente estaba allí de pie tendiéndole mi mano y diciendo "thank you" sin saber por qué. Él me dio la mano y se inclinó a darme un beso.

RAY DAVIES ME DIO LA MANO Y SE INCLINÓ A DARME UN BESO.

Luego saludó a un par de personas más de los que estábamos de pie y volvió a coger la guitarra y empezó a cantar. Yo me senté al lado de Jenaro con una sonrisa de oreja a oreja. No podía parar de sonreír. Jenaro se reía. Sonreía igual que yo, me miraba y se reía.

Después de dos canciones nuevas empezaron los primeros acordes de Lola. Fue como una descarga eléctrica, aquel sonido de guitarra recorriéndome la espina dorsal. Cuando llegamos a casa Jenaro me dijo que le había pasado lo mismo, así que no es que yo esté loca, es que fue increíble. Me volví a levantar, canté, bailé y todo sin dejar de sonreír.

Entonces se volvieron a despedir y ya se fueron. El señor que estaba a mi lado, del que mejor no les voy a hablar mucho (porque me hizo desear que prohibieran la entrada a los conciertos a todos los mayores de 50 años, o por lo menos que les hicieran una prueba antes de entrar, algo del estilo "cántame cinco canciones enteras de este grupo", y si no la superan, que no entren), le pidió la púa al guitarrista, que era encantador y tenía más paciencia que un santo y se la tiró y después me miró porque yo estaba pegada al escenario y me hizo un gesto para darme otra y yo le dije que sí y me la tiró y la cogí y fui feliz. Entonces se marcharon los músicos y vi al técnico que iba a empezar a recoger y le pedí que me diera el setlist que tenía el guitarrista. Se acercó, lo arrancó del suelo con cuidado de no romperlo y me lo dio, y entonces yo, otra vez, fui feliz.

Salimos de la sala y en la entrada nos encontramos a un ángel que acababa de llegar de Madrid. Nuestra amiga Lara, que no sabíamos que estaba allí, y nos hizo muchísima ilusión verla y poder hablar con ella un ratito. Después nos volvimos a reunir con Toni, que estaba con otros amigos que también conocemos, se rieron de mí un rato entre todos, nos fuimos a la parada de taxis y volvimos a casa. Y durante todo el rato, yo con mi púa y mi hojita y sin poder parar de sonreír.

Después cenamos escuchando el One for the road y comentando el concierto. Nos fuimos a dormir contentos, cansados, pero contentos hasta la extenuación.

Es verdad que no he podido estar en un concierto de los Kinks. Que las canciones del disco nuevo de Ray Davies no son nada del otro mundo y que faltaron muchísimas que me hubiera gustado haber oído, como, fundamentalmente, You really got me. Pero el concierto de ayer fue más que suficiente para tapar el huequito que me habían dejado hace quince años. Ahora, como le dije a Jenaro, sólo me falta Pulp. Pero esa ya es otra historia.

PD. Actualizaré con fotos cuando haya alguna noticia, que por ahora no las encuentro.

8.6.06

mi día kink

Cuando tenía 12 o 13 años solía decir que no me gustaba la música que se hacía en mi época. Me dirán que qué sabría una mocosa de esa edad sobre música, y ya les digo yo que nada de nada. Para estudiar, me ponía en el tocadiscos los discos de mis padres, básicamente el de Simon y Garfunkel, el de los Beatles y el de una orquesta de cuyo nombre no me acuerdo, pero que tocaban una música muy parecida a la de Glenn Miller. Sólo tenía cuatro o cinco cintas de música, aunque poco a poco me fui grabando cosas que me pasaban mis amigas, como el primer disco de Kylie Minogue o el de La Guardia. Mi tía me grabó tres cintas y las llenó de Pink Floyd, Dire Straits y Sarah Vaughan. También tenían algo de Elvis Presley y bastante Radio Futura. Luego me prestó una que tenía el Nuevas Mezclas o el Enemigos de lo Ajeno de El Último de la Fila, nunca lo sabré porque estaba incompleta y desordenada, y yo la ponía sin parar. Entre las canciones de El Último de la Fila había otras dos que todavía no he conseguido y que me obsesionaron hasta el punto de seguir tarareándolas a menudo: City walls, de Phil Carmen, y, sobre todo, Princesa equivocada, de Los Ilegales, en directo. De todo este cóctel queda claro que no podía salir nada muy bueno.

A los trece escuché en la radio una canción de los Kinks, Sunny afternoon. Me quedé completamente colgada de esa canción, la cantaba a todas horas, y empecé a buscar más cosas de los Kinks. Naturalmente, eso no le convenía mucho a mi idea de que no había música que valiera la pena en esa época, a pesar de que ya bailábamos Technotronic y Snap como locos en la verbena del colegio. La música de principios de los 90 me ha empezado a gustar más después.

El caso es que conseguí que una amiga me grabara cinco discos de vinilo de los Kinks que le prestó su tío. En total eran tres cintas, dos con dos discos y una con otro (el One for the road, un directo). Escuché sobre todo la que tenía el Face to face (con el Sunny afternoon incorporado) y el One for the road. Cuando digo escuché, quiero decir que las escuché una vez y otra y otra y otra. Fui muchas veces a una tienda de música que tenía vinilos antiguos. Rebusqué una y otra vez entre los discos de los Kinks, pero no tenía dinero para comprármelos. El dependiente se sorprendió bastante el día que le pregunté por ellos, pero en lugar de ser una persona agradable me miró desde las alturas de su sapiencia musical y me preguntó cuál era el mejor disco de los Kinks. Yo dije que el Face to face. Creo que él se rio y me enseñó el Lola vs. Powerman and the money-go-round. No me acuerdo de la conversación exacta. Sí me acuerdo de que tres años más tarde le pedí el disco de Green Day (el Dookie) y me dijo que ese grupo no existía.

En 2º de BUP, cuando tenía 14 años, una noche que me había peleado definitivamente con el programa de cine que solía escuchar antes de dormir, me puse a hacer zapping en la radio y una canción me llamó la atención. Era Rocks, de Primal Scream, en el programa Arrebato, de Radio 3, emisora que empezó a hacer que cambiaran mis ideas sobre la música que se hacía en esos momentos. Ese verano fui a Londres a aprender inglés. Hubo muchas cosas que empezaron a cambiar entonces (por ejemplo, me hice un esguince nada más llegar y ya no pude decir nunca más que nunca había tenido ninguno, y me compré los pendientes del sol y la luna, que llevé puestos durante los siguientes tres años). Era el año de la explosión absoluta del brit-pop, o al menos lo fue para mí, y me volví casi loca con tantos grupos nuevos. Todas las canciones que oía me tenían subyugada, y no paraba de preguntar cuál era este grupo y cuál era este otro, aunque ese año todavía no compré ningún disco de ninguno de ellos. Fue un año después, tras un periodo de digestión de todas las cosas nuevas que había conocido, cuando volví y me atiborré de discos de Belly (que ya sé que no son ingleses, pero también me gustaban), Echobelly, Elastica... Los de Blur y Oasis ya los había conseguido en Las Palmas.

El caso es que ese verano de 2º de BUP sí compré dos discos: el One for the road, de los Kinks, y el Give out but don't give up de Primal Scream, porque después de oír Rocks quería aquel disco como fuera. Bueno, pues allí estaba yo con mis dos discos y los ponía todo el rato en la casa de la familia donde me quedaba. Esos dos y el Automatic for the people de REM, porque las horas muertas por culpa del esguince (es decir, sólo el día que los demás se fueron al parque de atracciones, el único sitio al que me pareció muy bestia irme con el yeso y las muletas), las pasábamos intentando sacar las letras de las canciones, y desde entonces recuerdo partes muy surrealistas del Sidewinder sleeps tonight, la canción que más me gustaba y la más difícil, que hasta a Emma le costaba, y le hicimos una oda al zapato de plástico negro que me habían dado en el hospital y que era espantoso.

Una tarde me acerqué a la casa donde se quedaba otro de los niños del viaje, Carlitos. Estábamos tres: Carlos, con el que hablaba de Smashing Pumpkins y de Prince a todas horas, Carlitos, que era el más pequeño y había sido su cumpleaños y le habíamos regalado el disco de Ace of Base, toma ya, y yo. Era la tarde antes de volvernos a Las Palmas y estábamos grabando discos en la cadena de música de la familia, aprovechando que estábamos solos. Yo me senté en el suelo e iba metiendo y sacando los discos de la bandeja del CD, que me quedaba por encima de la cabeza. Grabamos cinco o seis y todo iba bien. Hasta que, de repente, la bandeja del CD no se abría. Empezamos a mirar qué le pasaba y me di cuenta de que había metido dos discos a la vez: el de los Kinks y el de Primal Scream.

Intentamos de todo para sacar los discos. Le pegamos a la cadena, le dimos al botón mil millones de veces, usamos un cuchillo de palanca... y nada. El equipo era un Kenwood nuevo, no se me va a olvidar nunca. Entonces llegó la familia y tuvimos que contarles lo que pasaba. El equipo era del padre. Tampoco me voy a olvidar nunca de la cara que puso, y me parece lo más lógico, aunque a mí en aquel momento me preocupaban dos cosas por encima de todo: recuperar mis discos y que la bronca no fuera muy gorda, pero a él, claro, lo que le importaba era el pastón que se acababa de gastar en comprarse un Kenwood para que tres mocosos se lo destrozaran a la semana de habérselo comprado.

Al día siguiente nos fuimos, yo sin discos y con un disgusto horrible. Un mes después mi profesor de inglés me trajo los dos discos y el recibo de la reparación. Creo que eran unas 25.000 pesetas, pero no estoy segura. También creo que las pagó mi madre, pero tampoco estoy segura. La verdad es que esto no dice nada muy bueno sobre mí, pero es así. Lo que sí recuerdo perfectamente son todos y cada uno de los rayones que lucía el CD de Primal Scream, que quedó completamente inservible. Era el que había caído arriba y, por tanto, el que había sufrido los ataques del cuchillo que pretendía salvarlo. El CD de los Kinks, milagrosamente, estaba intacto, lo cual me produjo inmediatamente un alivio enorme, porque a) me había costado más caro, b) me parecía que iba a ser mucho más difícil conseguirlo en Las Palmas y c) para qué nos vamos a engañar, los Kinks eran los Kinks y por mucho que me gustara Primal Scream, no tenían nada que hacer frente a ellos. Así que a los pocos meses me compré de nuevo el disco de Primal Scream y guardé el roto de recuerdo en una caja de lata. Con las carátulas del viejo me forré una carpeta que tres años depués me sirvió para conocer a Jenaro en una clase de Física 2, pero esa ya es otra historia. El One for the road sonó en mi cassette con compact todos los días durante varios meses. Iba a todas partes cantando Pressure, Victoria o David Watts, y se me hace difícil escuchar en otro disco las canciones que lo componen porque siempre empiezo a cantar la siguiente según el orden que tenían en ese, y claro, nada que ver. Es uno de los directos que más me gustan.

Todo esto, que terminaré de contar algún día, sigue el año de COU, cuando se decidió organizar un festival de música en Las Palmas debido al éxito que había tenido el Womad cuando se había celebrado desde el año o los dos años anteriores. Ese festival, que se llamó Atlántida, tenía a los Kinks como plato fuerte, y también a Suede, que no era mi grupo inglés preferido, pero era un notición que fueran a ir a Las Palmas.

Suede se cayeron del cartel una semana antes del concierto. Me fastidió un poco, pero sin exagerar, que lo importante era que iba a ver a los Kinks. El día del concierto llegué a comer a casa de mi abuela, como todos los días y me dijo "Anita, ¿hablaste con tu madre?" A mí la pregunta me extrañó, pero sobre todo por la cara de circunstancias que ponía mi abuela. Le dije que no y me dijo que la llamara, que tenía que decirme algo de un concierto. Que el grupo que me gustaba no venía. Y yo le dije "ah, sí, Suede, que no vienen, pero yo ya lo sabía". Pero aún así, llamé a mi madre. Y me dijo: "Ana, no vienen los Kinks". Y entonces sí. Entonces sí que me fastidió el Atlántida y el Womad y los festivales y vivir en Las Palmas y todos los factores que habían hecho que me ilusionara tanto por primera vez con un concierto para que luego no fuera a celebrarse.

Cuando llegué a mi casa tenía la cara hasta los pies. Mi padre llegó de trabajar al poco y me preguntó que qué me pasaba. Y yo le dije "que no vienen los Kinks", al borde de las lágrimas. Y me dijo "bueno, mi hija, por dios, que pensaba que te pasaba algo". Entonces me sentí incomprendida porque estaba en la edad del pavo y todas esas cosas. Ahora seguramente me lo hubiera tomado con más calma, aunque sólo un poco más. En realidad, no me pasaba nada, o nada grave, por lo menos. Pero el disgusto no me lo quitaba nadie.

Unos años más tarde, ya en Madrid, fue Ray Davies, el cantante de los Kinks, a tocar en solitario. Yo no estaba en Madrid y no pude ir a verlo. Y hace tres semanas recibí en el correo un boletín del Servi-ticket de aquí muy especial. Decía: "Ray Davies. 8 de junio. Auditorio Alfredo Krauss. Ciclo Arrecife de las músicas". En ese momento casi salto hasta el techo. Hablé con Jenaro. Compramos las entradas. Y esas manchitas rojas que ven aquí debajo vamos a ser nosotros esta tarde:

Yo sé que ver sólo a Ray no va a ser lo mismo que ver a los Kinks. Que han pasado muchos años y que seguramente estará mayor, que tiene disco nuevo y tocará sobre todo esas canciones, que probablemente ya no tenga la misma chispa que antes, que ya fue duro ver a Lou Reed hace dos veranos. Pero, aún así, estoy emocionada y la verdad es que hasta nerviosa. Llevo todo el día sin parar de canturrear "well I'm not dumb, but I can't understand why she walked like a woman and talked like a man". Creo que estoy esperando una desgracia de última hora, pero esa es mi parte autodestructiva y es mejor no prestarle atención.

Leí aquí, en los blogs de Pop Madrid, donde por cierto me compré esta pequeña maravilla el verano pasado, que el concierto de Madrid estuvo muy bien, así que eso me da pie a pensar que el de hoy también puede estar bien. Espero no equivocarme. Mañana les cuento.

Y ya sé que me he soltado un rollo de mucho cuidado, pero es la mala influencia del libro de Chuck Klosterman que me estoy leyendo. Ya sé que él cuenta cosas muy interesantes sobre las estrellas del rock, cosas medianamente interesantes sobre su vida y cosas interesantes a ratos sobre lo que piensa del mundo, y que yo sólo cuento cosas nada interesantes sobre mi vida escuchando música, pero en el fondo todo es lo mismo: son sólo historias.

La foto de este single es el cartel que han elegido aquí para el concierto.

FIB MIX Vol. 1

Esta semana decidí que me apetecía hacer varios recopilatorios este año de los grupos que van al Benicàssim (hay que ver lo que me cuesta escribir esta palabra, cada vez que tengo que ponerla me paso media hora pensando dónde va la tilde). El año pasado compramos una revista, Go Mag, sólo porque traía un disco con los grupos del festival, y ese disco nos acompañó durante buena parte del viaje en coche hasta allí. Esta vez me he puesto a hacer los recopilatorios yo, aunque no sé todavía si los pasaré a CD, pero bueno, por lo pronto los dejo aquí preparaditos en mp3.

El cartel del FIB, por ahora, es éste:



Para el primer mix decidí centrarme sólo en los cabezas de cartel, y hay una o varias canciones de todos ellos en el recopilatorio. Bueno, no de todos. Reconozco que Morrissey en solitario se me atraganta muchísimo, a pesar de que los Smiths son uno de los grupos que más me gustan. No sé qué tal será en concierto, pero no he conseguido ninguna canción suya que me satisfaciera como para meterla en el mix, así que puse una de los Smiths y me quedé de lo más feliz.

De otros grupos, como Depeche Mode y los Strokes, las canciones que incluyo no son del último disco, sino de otros anteriores, a pesar de que mi idea inicial no era ésa. En fin, que es muy difícil hacer un recopilatorio como a una le gustaría cuando el número de canciones que tienes para incluir está limitado. Y si no, que le pregunten a Nick Hornby o a Thurston Moore.

Aquí tienen el FIB Heads Mix.

01. Madness - You keep me hanging on
02. Scissor Sisters - Laura
03. Depeche Mode - Personal Jesus
04. Franz Ferdinand - Jacqueline
05. Placebo - Nancy boy
06. Pixies - Is she weird
07. The Strokes - Last nite
08. Placebo - Meds
09. The Smiths - Bigmouth strikes again
10. Echo & the Bunnymen - The killing moon
11. Madness - Our house
12. Echo & the Bunnymen - Stormy weather
13. Franz Ferdinand - Eleanor put your boots on
14. Pixies - Here comes your man
15. Depeche Mode - Condemnation

6.6.06

besugos

Conversación de besugos del lunes por la noche delante de una piña de millo asada con mantequilla y sal:

Jenaro: Seguro que mañana muere alguien y se monta un buen pitote.

Pequeña pausa.

Ana: Sí, seguro.
Jenaro: Que hay mucho colgado por ahí suelto.
Ana: Claro, claro.

Pequeña pausa.

Jenaro: Vamos a ver, ¿tú de qué crees que estoy hablando?
Ana: De Mujeres desesperadas, claro. Del capítulo de mañana.

Pequeña pausa. Jenaro me mira.

Jenaro: Estás fatal. Yo me refiero a que mañana es el 6/6/6.

Pequeña pausa. Ana baja de las nubes.

Ana: ¿Ah, sí? Es verdad. No me había dado cuenta. Qué guay, es el día de la bestia.
Jenaro: Estás colgada.
Ana: Qué divertido.

Feliz día de la bestia a todos. Sólo hay uno cada siglo.

1.6.06

à bout de souffle

Los habíamos comprado la semana pasada. Hoy sentimos a la mala suerte respirarnos en la nuca. Pero cada vez más lejos: por una vez, fuimos más rápidos.

Hoy inauguro mi nuevo fondo de escritorio. Benicàssim, allá vamos.

31.5.06

de belingo nos vamos al monte (III)

Ayer martes, festivo porque era el día de Canarias, nos dedicamos a hacer patria recorriendo la isla de Gran Canaria. Habíamos alquilado un coche el día anterior y habíamos recorrido ya la parte norte de la isla, así que ayer tocó el centro, o también podríamos decir que nos tocó ir al campo. Del lunes no tengo fotos, es una pena, pero Elena sí sacó unas cuantas, así que cuando me las pase veré si puedo subir alguna, porque los sitios en los que estuvimos lo merecen.

El caso es que ayer Jenaro cometió el error de dejar su cámara de fotos cerca de mis manos y yo aproveché para robársela vilmente y dedicarme a sacar fotos y fotos y fotos y fotos y fotos. Entiéndanlo, que mi cámara tiene una cutre memoria de 20 fotos, y ayer por más fotos que sacaba todavía seguían quedando más de 500, así que me emocioné un poquito más de la cuenta. Algunas fotos son penosas, así que tuve que hacer una pequeña criba antes de subir las que se pueden considerar como aceptables a Flickr. El día estaba muy nublado, lo que por un lado era una pena y por otro una delicia. Las nubes estaban tan bajas que se enredaban en los pinos, y el paisaje era precioso. Desgraciadamente, todos los miradores en los que estuvimos apuntaban justo a la ladera más pelada de las montañas, así que de los pinos no tengo ninguna foto. Y eso que creo que hubieran quedado muy bien, pero qué le vamos a hacer.

El paisaje que se ve en las fotos que sí pude sacar es impresionante en persona, pero en foto no tanto. El centro de Gran Canaria, por donde transcurrió nuestro día de campo, se compone de montañas y barrancos, y desde el mirador de Artenara, que es el pueblo más alto de la isla, impresiona la vista. Además, Artenara es el pueblo de la familia de mi abuelo, pero hacía más de 15 años que yo no iba, porque para llegar uno pasa por tantas curvas que llega dando vueltas sobre sí mismo. Y yo en coche me mareo nada más subirme, así que me hizo falta coger fuerzas para ir. Luego cogí la cámara como si no fuera a volver en los siguientes 15 años, cosa que no me extrañaría. La mayoría de las fotos son de allí, aunque también hay algunas de San Mateo, el pueblo donde paramos en la bajada a seguir con el ritual de las cosas típicas canarias: tomarnos un chocolate con churros para merendar.

Si pinchan en cualquiera de las dos fotos y yo no he hecho mal las cosas, podrán ver todas las del día.

25.5.06

summertime

Summertime era la canción preferida de mi abuela. Cuando me paro a pensarlo, me doy un cuenta de que no es un dato obvio. Por ejemplo, no sé cuál es la canción preferida de mi otra abuela, aunque sepa muchas otras cosas de ella. Tampoco sé cuál es la canción preferida de muchos de mis amigos. Ni de mi madre, ni de mi padre. Ni de mi hermano. En realidad, ni siquiera sé cuál es mi canción preferida, aunque podría nombrar cuatro o cinco. Con los demás, no podría nombrar ninguna.

Sin embargo, un montón de veces le preguntan a uno por su color o su plato preferido, pero a otras cosas no les damos tanta importancia. A mí me parece más importante saber qué comida no le gusta a alguien que cuál le gusta mucho, así que eso intento recordarlo. Vanessa odia el pepino y no se come la ensalada si lo ha tenido, ni apartándolo. A Iria no le gustan los champiñones. Mi padre odia las croquetas y las albóndigas, y el pollo no le hace mucha gracia. Jenaro padre, igual que yo, no soporta los guisantes. Jenaro hijo no soporta el huevo duro. A mí tampoco me gusta mucho, pero si hay algo que no puedo comer es la crema pastelera.

Summertime es una canción preciosa. Esta tarde es el funeral de mi abuela y estaré allí aunque no entre en la iglesia. No entro en las bodas, así que en un funeral menos aún. Me gusta recordar a mi abuela riéndose porque era una persona muy alegre. Y las iglesias son sitios sombríos mientras se está celebrando una misa, así que esperaré a que termine en la puerta. Tampoco necesito una intercesión eclesiástica para despedirme de ella. Recuerdo muchas veces como fue nuestra última conversación y que nos despedimos con un beso cuando me fui a trabajar esa tarde. Otras personas a las que he querido murieron sin que pudiera despedirme de ellos así.

Una vez me dijeron que parecía una persona muy fuerte y segura de mí misma. No lo soy. Soy frágil y estúpida, y la muerte me obsesiona desde hace mucho tiempo. Esta semana he tenido que enfrentarme a ella, como nos pasa a todos en algún momento, pero también a mis miedos y mis autoengaños, también a la ilusión que me había creado de que la vida siempre iba a seguir igual. Me resulta complicado pensar que la vida se acaba, que hay personas que estaban y de repente ya no están. Y sin embargo, es así.

Y que estoy bien, sólo tenía ganas de hablar. Me está viniendo bien tener a Elena y Nacho en casa, estar ocupada hablando con la gente. Y Jenaro, que me anima mucho. Y trabajar.

¿He dicho trabajar? Bueno, vale, sí, me viene bien estar ocupada. De aquí a un par de días más estaré bien hasta para quedarme sola conmigo misma y mis obsesiones. Todo es cuestión de tiempo. Mientras tanto, seguiré aprovechando esto que leí hoy para desahogarme en Los Latidos: "Los blogs son diarios que se hacen públicos a través de internet". Yo nunca tuve un diario, lo intenté una vez y me pareció soporífero, y no me gusta mucho hablar de mí misma, pero después de un tiempo me animé a tener un blog y esa frase es la excusa que necesitaba hoy para practicar un poco el ombliguismo en Los Latidos.

Mañana o el miércoles (¿les he contado ya que el martes es el día de Canarias y el lunes tenemos puente de la construcción?), la lista de los discos que más me han gustado en lo que llevamos de año y comentarios sobre el fin de semana en Fuerteventura.

Mientras tanto, aquí está Summertime en la versión que le gustaba a mi abuela: Ella Fitzgerald y Louis Armstrong cantándola en Porgy and Bess.

Volver

Volver es cruzar un puente que uno no construyó. Enfrentarse al miedo, abandonar la infancia, olvidar las excusas. Volver es seguir adelante. Volver es hacerse mayor.

La foto se llama Glowing pansies y es de Zsaj en Flickr

19.5.06

Anteayer por la mañana murió mi abuela materna. Fue una mujer fuerte, valiente y muy buena, y la vamos a echar muchísimo de menos.

Esta tarde nos vamos a Fuerteventura según lo previsto. Han sido dos días muy intensos y el viaje nos va a venir bien, para desconectar un poco y reponernos. Prometo fotos y crónica del fin de semana a la vuelta.

16.5.06

de cómo nos va por aquí

Últimamente escribo poco y cuando lo hago me limito a hablar de música y poco más. La verdad es que mi propósito al iniciar el blog era contarle a la gente de Madrid cómo vivíamos nuestra vuelta a Las Palmas, pero lo rompí casi desde el principio. Sin motivo, claro, porque la vida aquí sí es un poco distinta a la que teníamos en Madrid y podría contarles un montón de cosas. Sólo el hecho de vivir en un sitio con mar hace que las cosas cambien.

Este domingo, por ejemplo, nos fuimos a media mañana a dar un paseo por la Avenida Marítima. La Avenida Marítima es una calle llena de coches en los dos sentidos, pero tiene un paseo peatonal con carril bici lindando con el mar y bordea la ciudad de Las Palmas. Casi siempre hay gente corriendo, montando en bicicleta y paseando. El ambiente es muy bueno y los fines de semana que hace sol se está de maravilla, siempre que uno lleve ropa fresquita y gafas de sol. El domingo había competición de vela latina canaria (lo que llamamos "los botes") y estuvimos intentando enterarnos, aunque sin mucho éxito, de cómo iba la cosa. Como no nos llevamos la cámara de fotos, no puedo ponerles fotitos para ilustrar esta entrada, pero les dejo algunas que he rescatado de internet para que más o menos se puedan hacer una idea.

La Avenida es ésta:

En cuanto a la vela, es un espectáculo precioso, aunque uno no se entere de mucho. Hoy, leyendo en internet, descubrí que si no entendíamos quien ganaba y quien perdía es porque no se trataba de una competición aislada, sino de una jornada del campeonato que se disputa entre abril y octubre, más o menos, y en la que los botes competían por pares. Hay tres competiciones cada temporada y el Campeonato de Pegas es una de ellas. Una pega es cada una de las regatas en la que se enfrentan los botes. En esta página pueden leer un poquito más de información sobre este deporte, que seguro que yo lo estoy explicando fatal.

Y ésta es la pinta que tienen los botes:

Al final, los que no hicimos nada de deporte fuimos nosotros, que íbamos dispuestos a caminar bastante y acabamos sentados en el muro de la Avenida mirando los botes como el resto de la gente.

En cuanto al resto de las cosas, los pongo al día en modo ultra-rápido.

Lo que ya ha pasado:

  • Los padres de Jenaro estuvieron aquí veinte días y se fueron el domingo por la mañana, mucho más morenitos que cuando vinieron. Y nos dejaron el congelador lleno de delicias manchegas. :-D
  • El viernes pasado estuvimos de marcha hasta bastante tarde, cosa que no nos pasaba desde hace tiempo. Lo pasamos guay, ya les contaré del Rooming, el bar que tenemos a la vuelta de la esquina de casa y por el que solemos dejarnos caer una vez por semana (o el viernes o el sábado).
  • Hace cuatro días conseguimos sintonizar la Sexta para ver el mundial de fútbol. Esto parece una chorrada, pero no lo es. Las ligas de fútbol me dan igual, pero los mundiales me encantan.
  • El otro día me llegó un e-mail diciéndome que me había tocado un póster de "V de vendetta" en un concurso del Clubcultura de la Fnac. No he visto la película y sólo participé porque me llega el boletín y siempre concurso pero nunca me llevo nada, así que la última vez estaba rabiosa y decidí participar en todo aunque no fuera el premio de mi vida... y entonces me tocó el póster. Aún no me ha llegado, pero la iconografía de la peli es muy chula, así que espero verla pronto y que me guste para ponerlo en casa cuando llegue.
  • Mi abuela materna se cayó hace unas semanas y no se rompió nada, pero desde entonces está un poco fastidiada y yo estoy preocupada por ella. Por eso también escribo poco, porque me cuesta animarme, pero ya sé que tengo que llevarlo mejor. Vivimos en la misma casa, ella en el 1º y nosotros en el 2º, así que cuando llego a casa me resulta difícil desconectar. También por eso escribo todo esto, para repasar las cosas buenas que han pasado últimamente y que van a pasar y olvidarme de las malas.
Lo que va a pasar:

  • El viernes nos vamos a pasar el fin de semana a Fuerteventura. No hemos ido nunca y tenemos muchas ganas, es la isla con las playas más paradisíacas de todas y está al ladito de Gran Canaria, así que el viaje será cortito. Vamos en avión y esta vez sí llevaremos la cámara de fotos, para poder darles envidia a la vuelta.
  • El martes 23 vienen unos amigos a pasar una semanita con nosotros (hola, Elena, hola, Nacho) y el sábado los vamos a llevar a una fiesta canaria que está preparando un amigo de mi trabajo. Dice que vamos a ser casi 100 personas, así que será un señor asadero. Y con músicos para cantar canciones típicas incluidos. De esto también prometo sacar fotos.
Ya sé que esta entrada es propia de un blog estilo "mi mundo me mola", que es lo que yo no quería hacer, y que voy a conseguir que Los Latidos zozobre y se hunda. Pero mantener el contacto con los amigos trata de mantener el contacto con los amigos, no de escribir rollos existencialistas larguísimos en perfecto castellano o de comentar la actualidad política o de hablar sobre lo bonitos que son los cangrejos de río. Así que quería hacerles un resumen de cómo nos va, de lo que hacemos y de cómo estamos, y aunque no es una semana precisamente eufórica, lo cierto es que estamos bien y que la vida en Las Palmas también va bien. O al menos, va tranquila y relajada, a pesar de que estemos trabajando mucho.

Prometo seguir poniéndolos al día.

15.5.06

¡¡FIESTA!!


Primal Scream tienen nuevo disco.

Todavía no lo he escuchado entero, pero aquí tienen una canción de muestra.

3.5.06

¡feliz cumpleaños!


Como no lo dice él, lo digo yo. Hoy es el cumpleaños de Jenaro.

¡MUCHAS FELICIDADES Y QUE CUMPLAS MUCHOS MÁS!

Mi mini-regalo: Inside and out, una canción compuesta por los Bee Gees y cantada, aquí, por Feist.

(Enlace alternativo para la canción. Estoy probando la versión nueva de Yousendit)

a veces pasa

Últimamente escucho un buen puñado de canciones nuevas al día, que bajo de los blogs de mp3 que suelo consultar.

La mayoría de ellas acaban desapareciendo de mis recuerdos y de mi disco duro sin dolor: son todas las que no me hacen ni pestañear después de la primera escucha. Algunas son incluso tan molestas que las elimino antes de llegar a escucharlas del todo.

Otras, sin embargo, me hacen experimentar un cierto placer auditivo y entonces decido darles una segunda oportunidad. Algunas de ellas llevan cinco o seis escuchas y las sigo conservando. No sé si resistirán el día de la limpieza a fondo, si se convertirán en el motivo de compra de algún disco o si acabarán en la carpeta de canciones variadas para siempre. Esta última opción no suele ser buena: pocas veces vuelvo a escuchar alguna de esas canciones, a excepción de las pocas rarezas que conservo (versiones de otros grupos, canciones en directo o caras B).

Pero existe otro grupo pequeño de canciones, en realidad casi diminuto, que son las que hacen que valga la pena todo este trasteo. Son aquellas canciones que me hacen saltar de la silla a la primera escucha, que vuelvo a poner nada más terminar de oírlas por primera vez, y luego vuelvo a ponerlas y vuelvo a ponerlas y vuelvo a ponerlas. Son las canciones que hacen que de pronto no pueda vivir sin los discos que las contienen. Son aquellas que me hace lanzarme a descubrir por qué demonios nunca antes había oído hablar de ese grupo, o alegrarme hasta el infinito de que sigan saliendo grupos nuevos con ideas frescas. Son las canciones que hacen saltar mis resortes.

La última con la que he experimentado esta sensación llegó a mis manos la semana pasada. Se llama Crazy y es muy probable que ustedes ya la hayan escuchado. El grupo, Gnarls Barkley, son dos personajes que están haciéndose los escurridizos en internet. En su página web casi no hay información sobre ellos, creo que más por una cuestión de marketing que por otra cosa. Además, debe de haber algún motivo por el que mucha gente no se está atreviendo a poner sus canciones. Pero yo les dejo aquí Crazy y en una semana borraré el archivo. Porque, si no lo han hecho ya, vale la pena que la escuchen, y mejor a todo volumen.

La canción está aquí.

Y, además, de regalo, este vídeo de su actuación en el Top of the Pops que tiene una versión más lenta, pero que pone los pelos de punta. Al principio, cuando empecé a verlo, pensé "qué versión más ñoña". Pero antes de la mitad ya había cambiado de opinión.

28.4.06

una de enlaces

A través de El emperador de los helados, hoy llegué a este concurso para artistas del photoshop que consistía en robotizar grandes obras de arte de la Historia. Vale la pena echarle un vistazo a la galería.

Otro enlace que llevo varios días posponiendo, pero que tiene el honor de haber llegado automáticamente a mis favoritos (desde que tengo la cuenta de Bloglines casi no añado nada en los favoritos), es esta maravilla de entrada de Fogonazos, llamada Geografías del olvido. Aunque el primer lugar comentado, la isla de Hahima, me llamó mucho la atención, y también me hizo ilusión haber visto uno de ellos, o mejor dicho intuído (la estación de metro de Chamberí), sin duda mi preferido es el parque de atracciones abandonado de Japón. Las fotos tienen un atractivo fantasmal que me tiene subyugada.

Probablemente ya hayan visto ambas cosas, pero me han gustado mucho y pensé que valían la pena. En Fogonazos además han continuado poniendo entradas sobre otros lugares abandonados (por ejemplo ésta o ésta).

Cristina, enhorabuena por tu cambio de trabajo y que sea para bien. Espero que te vaya de maravilla en la nueva empresa y que nos mandes pronto fotitos de tu nueva mesa.

25.4.06

para los que no ven la tele... inglesa

¿Se acuerdan del anuncio del Honda Civic en el Reino Unido del que hablaba en esta entrada de febrero? Bueno, pues gracias a Llámame Lola, hoy he visto una parodia genial de aquel vídeo hecha por el teléfono de información del mismo país 118 118.

El vídeo está aquí y es muy divertido, o al menos a mí me lo parece.

20.4.06

en ocasiones soy una hooligan

Gran Canaria Grupo Dunas 67 - Winterthur FC Barcelona 64

Ayer estuvimos en el partido de baloncesto del Gran Canaria (6º clasificado en ese momento) contra el Barcelona (1er clasificado). Decir que fue emocionante es poco, yo me dejé la garganta de tanto animar y las palmas de las manos de tanto aplaudir. Como ya saben por esta otra entrada, desde que vivimos aquí vamos al baloncesto cada vez que podemos.

A pesar de algunos fallos importantes en la defensa y del serio problema que tienen los jugadores del Granca con los tiros libres, el equipo jugó muy bien y en el último cuarto tuvieron una remontada gloriosa hasta llegar a ponerse 12 puntos por delante en el marcador, que yo creo que fue la razón de que al final pudieran ganar. Con un equipo tan bueno como el Barcelona, o vas muy por delante o en dos jugadas te remontan antes de que te des cuenta. Ayer, a pesar de que se pusieron a sólo 5 puntos cuando quedaba más de un minuto, el Gran Canaria consiguió mantenerse firme y llegar al final 3 puntos por arriba. Los últimos segundos fueron de infarto. Un montón de tiros libres fallados por nosotros, para no variar, y una falta que tenían que haber hecho justo al final y no hicieron, con lo que el Barcelona tiró un último triple que si llegan a meter hubieran empatado. Debió de ser el único triple que fallaron en todo el partido.

Ver jugar a Navarro, por cierto, es impresionante. Nunca he visto un jugador de baloncesto que se mueva tan rápido. No es que haya visto miles de partidos tampoco, pero ese tío es muy bueno. Entre él y los triples que metía Basile como si tal cosa, era para mentalizarse de que no ganábamos ni de bromas. Pero al final, como en la lucha canaria, "el grande perdió, el chico ganó". Así que ahora el Barcelona va 2º y nosotros 5os, aunque si el Akasvayu gana hoy volveremos a ser 6os. Y nosotros, tan felices.

Para amenizar este comentario sobre nuestra noche de ayer y como le estoy cogiendo el gustillo al megaupload, les dejo otro mix de los míos, aunque éste es todavía más petardo que el de anteayer:


01) KLF - 3 A.M. eternal
02) Techonotronic - Pump up the jam
03) C+C Music Factory - Gonna make you sweat (Everybody dance now)
04) Basement Jaxx - Red alert
05) M.I.A. - Bucky done gun
06) Lady Sovereign - Random
07) Madonna - Hung up
08) LCD Soundsystem - Tribulations
09) Outkast - Hey ya
10) Stevie Wonder - Superstition (ultimix)
11) Sugar Hill Gang - Rapper's delight

18.4.06

un día cualquiera en abril

Hace casi un mes que no escribo nada en el blog. Durante este tiempo he seguido revisando mis suscripciones habituales de Bloglines, pero sin mucho interés. Casi no he comentado las entradas de ningún otro blog y he respondido a poquísimos correos. No es que me pase nada, sino que estos días me sentía como si internet fuera una especie de araña y yo la mosca atrapada en su red, o como si estuviera dentro de un laberinto por el que no me apetecía pasear.

Hoy me he sentado delante del ordenador con ganas de pelearme con la araña y he decidido empezar por el blog. Así que vuelvo al punto donde lo dejé, que es un mix primaveral que pensaba subir hace unas semanas. Aunque se me adelantó el ínclito Sr. Mora en esta entrada de su Groove-o-Matic, mi recopilatorio es mucho más petardo que el suyo y por eso no hay contraindicaciones que valgan por escuchar los dos. Así que manos a la obra.

1) The Beatles - Here comes the sun
2) The Clientele – Since K got over me
3) The National – Friend of mine
4) Joy Division – Love will tear us apart
5) Modest Mouse – Float on
6) Grand National – Drink to moving on
7) The Libertines – Can’t stand me now
8) The Raconteurs – Steady as she goes
9) Cheap Trick – Surrender
10) The Pipettes – Your kisses are wasted on me
11) Los Super Elegantes – Por qué te vas
12) Killers – Somebody told me
13) Hard-Fi – Hard to beat
14) Scissor Sisters – Take your mama out
15) Mark Ronson feat. Alex Greenwald – Just
16) Desconocido – Mahna mahna

Aunque la principal diferencia entre ambos mixes pueda parecer el número de canciones (el mío es más largo y, por lo tanto, mucho más coñazo), yo sé que la verdadera diferencia recae en el tiempo: al contrario que las del groovy mix, las canciones que componen este recopilatorio primaveral no están llamadas a perdurar. No van a formar parte de la historia de la música, con la gloriosa excepción de:

- Here comes the sun, que es la primavera en sí misma. Un prodigio de canción que si hubiera subido sola hubiera tenido un efecto mucho más impactante, pero se ve que soy más gourmand que gourmet.
- Love will tear us apart, que para mí es otro prodigio y la auténtica razón de que me obsesione la historia de Ian Curtis y Joy Division.
- Mahna mahna, que no hace falta ni que la comente. Ya lo entenderán.

De las demás, ya sé que si Surrender está aquí es porque ya ha perdurado, pero creo que hay muchas otras canciones similares y que ésta, a pesar de que es muy chula y por algo la he elegido, tampoco es la panacea. Somebody told me, de los Killers, es para mí la más destacable en ese sentido de las que he incluido que son ya del siglo XXI. Si no perdura en la Historia, al menos perdurará en la mía.

El recopilatorio lo he subido con Megaupload, pero tengo todas las canciones de forma independiente, así que si lo prefieren, díganmelo y pongo todos los enlaces. El archivo pesa 70 MB, espero que no les tarde demasiado en bajar. Para descargarlo sólo hay que pinchar en el enlace de aquí debajo, estar al loro para cerrar un cuadrito muy molesto que aparecerá en la esquina superior derecha y que tapará el enlace definitivo, y pinchar en ese nuevo enlace que genera la web. Ah, y cerrar la página de contactos guarrillos que se va a abrir, y no es coña.

Aquí está el enlace para el Primavera Mix

Y, por hoy, ya está. Pero prepárense, que he vuelto.

Ah, que se me olvidaba: sí, estamos morenos. :-D

23.3.06

un poco de humor

Supongo que recordarán esta noticia que comenté en la entrada de hace unos días. Bueno, pues siguiendo el casi inevitable principio de acción-reacción, aquí llega, de nuevo vía escolar.net, la continuación de este miniculebrón southparkero.

La noticia está aquí, con vídeo de Youtube y todo (aún no lo he visto), pero les adelanto el titular: "Los creadores de South Park matan a Chef después de convertirlo en pedófilo en la nueva temporada de South Park".

Miren, yo no soy una persona cruel, pero qué quieren que les diga, todavía me estoy riendo. Me muero de ganas de ver el capítulo. ¡Viva el humor corrosivo! ¡Muera la mojigatería! ¡Viva el bañador que me voy a poner mañana!... ah, no que eso no era, ¿no?.

Je, je, es que no podía resistirme a seguir dándoles envidia.

22.3.06

la prima pródiga

Por fin llegó la primavera, esa maravillosa y terrible estación. Llegó el buen tiempo, llegó el sol y dentro de una semana llegará el cambio de hora y con él las tardes cada vez más largas para pasear por la orilla de la playa o dejar pasar las horas con un libro entre las manos sin recordar la hora a la que sonará el despertador a la mañana siguiente. Llegaron los colores claros, aunque uno vista de negro, llegaron las sandalias y las mangas cortas, los bañadores y las faldas con flores. Llegaron las mañanas de domingo que invitan a salir a la calle y leer el periódico en una terraza acompañado por un zumo de naranja y un croissant. Llegó el placer de sentir el sol en nuestros hombros y la alternancia del paraguas y las gafas de sol en nuestros bolsos.

Pero también llegó la revolución de las hormonas y, con ella, llegaron la ciclotimia colectiva y la astenia primaveral. La apatía, la falta de iniciativa, la irritabilidad sin motivo, la pereza contagiosa y la desgana fotofóbica. Llegaron las competiciones de las radio-fórmulas por encumbrar quince ridículas canciones del verano desde tres meses antes, llegaron las gripes traicioneras de última hora y llegaron los atascos en las carreteras que van a la playa. Los billetes de avión con precios disparados, los compañeros de trabajo que te recuerdan a diario que ellos ya tienen pedidas y compradas sus vacaciones y los borrachos gritando de madrugada debajo de cualquier ventana.

Adoro esta estación. El iniverno es tímido, el otoño, sombrío y el verano, chabacano. Pero la primavera es única, atrevida, voraz y magnánima, cruel y retorcida, luminosa, libidinosa, vital y colorida. En ninguna otra época del año somos tan capaces de lo mejor y de lo peor. En ninguna otra época del año podemos sentirnos tan vivos.

16.3.06

de belingo nos vamos al monte (II)

A pesar de que, como decía Jenaro en su post de ayer, teníamos la intención de vivir más tranquilos en Las Palmas que en Madrid, la verdad es que llevamos unas semanas que no paramos la pata. En Madrid vivíamos tan agobiados entre semana que los fines de semana sólo queríamos descansar y aquí estamos teniendo tal ritmo los fines de semana que es entre semana cuando descansamos. Bueno, vale, no tanto, que entre semana está el trabajo y tal, pero sí es cierto que no paramos quietos desde que llega el viernes.

Esta semana nos tocó irnos de asadero con la gente de mi trabajo el viernes, estuvimos desde las dos y media de la tarde hasta las nueve de la noche comiendo chuletas y salchichas sin parar... vale, a lo mejor exagero un poco, pero no mucho. No llegamos a casa rodando de milagro, pero lo pasamos muy bien.

El sábado nos fuimos otra vez de excursión con los viejitos de la Universidad. Estábamos cansados del día anterior, pero disfrutamos mucho del camino. Aquí la primavera prácticamente ya llegó y hacía un día precioso. También influye que partimos de la zona más alta de la isla (el pico de las Nieves, en lo que popularmente se conoce como la cumbre, que es toda la zona central y elevada de Gran Canaria), y por eso cuando iniciamos la marcha estábamos por encima del nivel de las nubes. Ver el mar de nubes desde la cumbre es una maravilla, pero es más bonito al atardecer, así que aún no lo hemos visto en condiciones (yo sí, pero hace muchos, muchos años).

Les pongo un bonito mapa como el de la última vez para que vean la zona por la que transcurrió nuestra caminata (círculo verde), las presas que se veían desde lo alto (círculos azules) y una cruz verde que marca Tunte, el pueblo que es cabeza administrativa del municipio de San Bartolomé de Tirajana y donde comimos en un hotel rural que acaban de abrir.

El menú fue típico: potaje de colinos de primero y de segundo carne de cabra para Jenaro y chuletas de cerdo para mí. Todo muy rico. De postre también había un plato típico, frangollo, pero ahí ya nos plantamos porque después del asadero del viernes no estábamos para más comilonas, así que nos tomamos un cortado y yo después me animé a tomarme un chupito de ron miel para terminar el día de la comida canaria.

Después de comer emprendimos el viaje de vuelta a Las Palmas, en el que yo, para variar, me quedé dormida como un tronco. Las fotos las tienen en mi cuenta de flickr, pueden acceder pinchando en esta foto que pongo aquí:


(Xristo, me vas a tener que dar algunos consejos sobre como sacar fotos con una cámara patata total y er sol en tó lo alto, que lo pasamos muy mal para poder sacar alguna foto que otra. Por cierto, que esta de los pinos es la que más me gusta a pesar de que cuando Jenaro me vio sacándola me dijo que qué clase de foto era ésa, que si me había pasado al minimalismo sacándole una foto a tres pinos... :-D
Mi conclusión es que tienes toda la razón del mundo cuando dices que lo importante es practicar.)

Para terminar de contarles el fin de semana, les diré que el domingo nos fuimos otra vez al baloncesto, a ver a ese gran equipo que es el Gran Canaria. :-D
Perdimos, sí, contra el Tau, pero de 76-78, con un arbitraje de mierda (con perdón, pero va en serio, nunca había visto cosa igual) y un final de infarto total, con triple en los últimos segundos incluido y un despiste de nuestros jugadores justo después que permitió al Tau meter esa última canasta con la que nos ganaron. Gritamos, aplaudimos, saltamos, nos desgañitamos, nos dejamos la garganta y nos quedamos sin voz, pero disfrutamos como enanos del partido a pesar de que al final daban ganas hasta de llorar de la frustración de haber peleado tanto para perder así. En fin, qué se le va a hacer. Del partido ya les contaré más cosas cuando me acuerde de coger las fotos y subirlas a Flickr, que también hicimos fotos allí.

Esta vez les he contado el fin de semana a jueves... bueno, todavía puedo superarme, podría haber sido mañana cuando por fin hubiera terminado de escribir esta entrada.

15.3.06

dibujos animados, perros y otros animales

Tengo otro post a medio que ya debería haber terminado, pero como estoy un poco perezosa para las cosas serias, aquí van un par de chorraditas.

El primer enlace es una noticia que acabo de leer (vía Escolar) y que me ha llamado la atención. Lo curioso es que no sé qué pienso sobre ella, o quizá sí: las divagaciones mentales de los yankis me dejan bastante fría, pero no deja de mosquearme la falta de sentido del humor de la gente cuando se toca el dichoso temita de la religión. Tenemos ejemplos mucho más serios y mucho más cerca, pero éste me parece hasta gracioso y por eso lo pongo, para que por lo menos nos riamos nosotros. Seguro que Tom Cruise está de lo más satisfecho... con lo mal que me cae.

El siguiente enlace trata de unos pequeños seres que odio con toda mi alma: son perros, pero parecen ratas (¿o era al revés?). Aquí hay un galería de fotos sobre estos chuchos y sus no menos vomitivos dueños (vía Un mundo desde el abismo).

Y, por último, otra galería de perros, pero esta vez de los perros más importantes de la historia de la cultura pop, para que se entretengan un poquito. Jenaro y yo llegamos ayer a varias conclusiones:
- Es una injusticia que no estén más arriba: Santa (#75), Nipper (#50), Odie (#36) y Risitas o Pulgoso (#17), como le digan ustedes.
- Snowy es un nombre estúpido para Milú.
- No sabemos de dónde salen algunos de los perros, como por ejemplo ese tal Benji que está en el número #7, nada menos.
- Nos falta Fofour y no sabemos si es que era español.
- Y, por último, una mía: me parece fatal que Snoopy haya desbancado del primer puesto a ese gran genio llamado Scooby-Doo. Y, por cierto, también me parece muy, pero que muy mal, que no esté su sobrino Scrappy (o por lo menos yo no lo veo).

14.3.06

Van cambiando. Las cosas.

Muy buenas:

Todos, y sobre todo Ana (mi coblogger), me van a decir (de usted, como Dios manda), que el título es un pelín raro, pero he intentado ejemplificar la velocidad a la que siento como poco a poco todo se va asentando.

Llegué aquí hace poco más de un mes, exactamente un mes y tres días, y cuando llegué lo que quería era terminar mi PFC (terminado estaba, faltaba el visto bueno de La Burocracia), encontrar un trabajo e intentar ser feliz y estar tranquilo viviendo con Ana aquí, alejados del mundanal ruido capitalino.

Bien, pues en cosa de una semana me han llamado de Madrid para decirme que el PFC ha pasado todos los filtros que tenía que pasar y que lo vaya imprimiendo y encuandernando para defenderlo, y una empresa de Madrid, que quiere establecerse aquí aprovechando que tienen que venir a desplegar redes de telefonía móvil por zonas rurales canarias, me ha contratado para que sea yo el que intente sacar adelante esta sucursal. No está nada mal.

Como podéis ver no añado exclamaciones, ni utilizo más mayúsculas de lo normal para enfatizar mi alegría, y no es porque no esté contento, que lo estoy, y un cojón (como se dice en mi tierra), lo que ocurre es que en el poco tiempo que llevo aquí, y dadas las experiencias que he vivido en mi vida profesional, he aprendido a vivir este tipo de noticias con excepticismo y me voy a reservar el derecho de gritar. Lo voy a hacer para adentro.

Quiero aprovechar que estoy contento y a dos días de empezar en una nueva empresa para dar las gracias a todos los que en algún momento de este mes que llevo aquí me habéis dado ánimos para no darle demasiadas vueltas a la cabeza, y, sobre todo, a Ana, a Inma y a los chicos GIO.

Bueno, un abrazo a todos y queda dicho. Ya tengo curro.

10.3.06

pensar en verde


Esta mañana, de camino al trabajo, cogí una calle (bueno, en realidad es un cajellón) por donde no había venido nunca antes, y me encontré con unos ventanales de marco verde desde donde se veía una oficina ordenadísima e impoluta. Me quedé embobada mirando aquellos archivadores de colores y la escalera de caracol hasta que llegó la revelación: eran las oficinas de Heineken. Tampoco fue muy difícil darse cuenta. Los trabajadores están literalmente rodeados por carteles verdes que dicen "Piensa en verde".

¿Se imaginan? Yo creo que me agobiaría si tuviera que trabajar así.

9.3.06

odio el step

Algún día alguien (parece que voy a tirar una piedra y a esconder la mano, pero no) debería hacer un estudio sociológico sobre el impacto que tiene en la mente humana la música que ponen en las clases de aeróbic y otras torturas similares.

He estado en bastantes gimnasios y, cada vez que llego a uno nuevo, en lo primero que me fijo es en la música que nos ponen. Recuerdo con bastante cariño el gimnasio Imagen, al que iba en 2º de BUP y que ya no existe, donde nos ponían "Ojalá que llueva café", de Juan Luis Guerra, para las abdominales. En ese momento yo me ponía a cantar y parece que el rato que más odiaba de la clase se me hacía más llevadero, pero es el único sitio en el que me han puesto algo así. De hecho, es la única vez que me han puesto una canción en español. En todos los demás gimnasios deben de pensar que para poder sudar a gusto necesitamos música bakalao de esa que junta un chunda-chunda machacón con una voz chillona de mujer soltando gorgoritos en inglés.

Y, sin embargo, a mí se me ocurren un montón de canciones chulísimas para hacer aeróbic. Algunas ya han pasado por este blog, como podrían ser el "No cabaret" de VHS or Beta, por ejemplo, o "Never win" de Fischerspooner, o "I disappear" de The Faint. Pero reconozco que hay sutilezas que no se me habían ocurrido, como la que me encontré ayer: el "Never gonna give you up" de Rick Astley pasado por la batidora del bakalao.

Está claro que hay cosas que nunca se olvidan, porque ésa fue la única canción divertida de la clase. ¡La podía cantar mientras saltaba! Y eso que me la aprendí en 6º de EGB... no comments.

El caso es que, buscando el nombre exacto de la canción en internet, me encontré con que el señor Astley tiene hasta una página web oficial. Y con que, cáguense, ¡sacó un disco nuevo en octubre de 2005! Después de una carrera fulgurante compuesta por cinco discos y seis recopilatorios... vale, hago trampa, uno de los recopilatorios salió sólo en Taiwan. Bueno, pues después de una carrera fulgurante compuesta por 5 discos y 5 recopilatorios, todavía tiene ganas de sacar más. Me imagino que éste lo habrá publicado sólo para poder tener un par de recopilatorios más. ¿Quién da más por menos?

Por cierto, que lo de la foto es mentira. En las clases de step la gente, en general, no se pone dos escalones de más debajo del propio step... se ponen uno como mucho, y muchos no se ponen ninguno. La mayoría de las chicas no llevan esa ropa, llevan pantalones largos para no depender de su estado de depilación y camisetas amplias, si tapan el culo mejor, aunque eso último cada vez preocupa menos.

Y sí, siempre hay una que sí se viste como ven en la foto, o casi, y es la que se pone justo al lado del profesor para saciar sus ansias de estar al otro lado, es decir, de ser ella quien da la clase. Es la que suele mirarte con cara de condescendencia cuando te pierdes en alguna de las vueltas o cuando apareces por allí con la camiseta de "Supermercados Pepe".

Fíjense en su próxima clase de aeróbic, porque están en todos los gimnasios y son casi entrañables. Y si no, díganme que no es verdad que ustedes también afrontan con más ilusión las clases porque están en la retaguardia esperando ser testigos del día en que ellas se equivoquen. Y cuando llegue ese día ustedes sonreirán un momento y luego seguirán a lo suyo, pero de mucho mejor humor, porque habrán comprobado de nuevo que, en el fondo, todos somos humanos.

8.3.06

8 de marzo

Feliz día de la Mujer Trabajadora a todas las mujeres que nos leen y que trabajan. Que no nos olvidemos de que somos unas privilegiadas por tener trabajo, ni de todas esas niñas y mujeres que no pueden estudiar ni trabajar porque aún se las sigue considerando inferiores en sus países. Para ellas, por ellas, tenemos que seguir luchando y recordando cómo hemos llegado hasta aquí.

La imagen es de uno de los cuadros de la serie Evening Star de Georgia O'Keeffe. En este caso, es Evening Star No. III (1917). Forma parte de la colección del MOMA de Nueva York.

Actualización: Jenaro me ha regalado dos plantitas (dos violetas). Espero que nos duren más que la última planta, que murió esta semana...

6.3.06

Los centros comerciales y su efecto en la sociedad

Hola a todos:

Debido a que no escribo muy a menudo he creído oportuno adjuntar a este NUESTRO blog un mail que he escrito a los amigos del Polígono de Toledo, y que creo que puede resultar interesante por el debate que puede suscitar.

Lo copio íntegramente:

"Os aviso de que lo que voy a escribir hoy no tiene nada que ver con lo que suelo escribir, pero, como es una de mis reflexiones y en este caso os afecta, he creído oportuno mandar este mail, que también podréis consultar en el blog que tenemos Ana y yo: www.loslatidos.blogspot.com donde podéis ir leyendo nuestra vida en la isla. (Prometemos contar cosas más cotidianas que lo que os escribo a continuación).

Insistiendo en mi idea de que la construcción del Centro Comercial Luz del Tajo es más importante de lo que creemos, o de lo que nos hemos dado cuenta hasta ahora, este pensamiento pasó por mi cabeza no hace mucho, a raíz de otro mucho más profundo, o al menos trascendental para la evolución de esta, nuestra, raza humana:

Bien, he llegado a la conclusión de que la evolución no nos está llevando a ningún sitio, gráficamenté podríamos decir que ni sigue una ecuación lineal, en la que y=x, para nada. Mucho menos es exponencial, ni tan siquiera es espiral. No evolucionamos por ciclos que cada ciertos años, o siglos, nos llevan al mismo punto. No. Definitivamente no. Estamos en un punto muerto.

En un dique sin continuación frente a un mar de inoperancia. De hecho, lo único a lo que podemos aspirar las sociedades modernas (y me temo que las futuras) es a colorear ese dique, a adornarlo, y para esta tarea la evolución nos ha dotado de una gran variedad de ornamentos y colores. Llámense éstos: Ilustración, evolución industrial, evolución social, burguesía ciudadana, evolución de las clases medias, evolución de la tecnocracia, burocracia, parlamentarismo, sociedad de la información, o como quiera que se llame aquello que viene después de ese afán de estar conectado constantemente a todo lo que uno puede estar conectado.

En los próximos años, según un arrtículo de Juan Cueto esta semana en El País Semanal, seremos testigos del enfrentamiento de la primera generación baby boom (nacidos a partir de los años 50 o durante la primera postguerra) y aquellos que nacimos en democracia, y globalizados por cierto, que abrazamos actualmente todo tipo de tecnología de bolsillo y que dejamos que piensen por nosotros y nos digan lo que debemos pensar y defender a ultranza a través siempre de distintos tipos de pantalla (televisión, ordenadores e incluso, actualmente, móviles 3G).

Esta generación a la que pertenecemos todos los cocopegros, parece estar controlada, o al menos aplacada, para que no tomemos nuestras propias decisiones e iniciativas y para que no desbanquemos de sus cómodos puestos a aquellos elementos de la otra generación que vieron el Mayo del 68 con añoranza de momentos mejores, desde una España aún en blanco y negro, y que finalmente han corrompido y vaciado de significado todo por lo que suspiraron y lucharon. De todas formas, desde sus puestos de dominio siguen echando en cara a nuestra generación que hemos sido nosotros los que no hemos sabido tomar el relevo y los que hemos terminado en pocos años con lo que tanto esfuerzo les costó a ellos conseguir. Creo que no es exactamente así.

Bien, pues en medio de este estado de inmovilismo social no hace mucho que comentaba con Zaragoza y con Collado que la construcción del Centro Comercial del barrio es, en mi opinión, más importante y trascendental de lo que creemos porque el papel que actualmente desempeña en la sociedad es el que desempeñaba hace 40 o 50 años la plaza del ayuntamiento de los pueblos y la salida de misa de los domingos donde se hacía "patria", se intercambiaban las preocupaciones comunes (y las particulares), y se confraternizaba para afrontar conjuntamente las medidas para solucionar esos problemas. Lo que ocurre es que antiguamente la plaza del pueblo era neutral, era, eso, del pueblo, y actualmente los centros comerciales están dirigidos y enfocados hacia nuestra anulación, o al menos hacia nuestra deshumanización.

De acuerdo con esta disertación mía, y creo que un poco ante la estupefacción de muchos de vosotros, he decidido aportar a cocopegros este artículo que encontré en la prensa canaria del jueves 2 de marzo (Diario La Provincia. Las Palmas de Gran Canaria) no sin antes querer dejar claro que si esto os aburre no seguiré mandando este tipo de mails.

Quiero que leáis críticamente el texto y que tengáis en cuenta que mi opinión es que con la construcción del Centro Comercial Luz del Tajo se llena un espacio que había quedado vacío con el crecimiento desmesurado del barrio, por la descentralización del ocio y por la presencia cada vez mayor de habitantes que no han crecido en el barrio y que no comparten las "tradiciones", aunque recientes y urbanas, tradiciones al fin y al cabo, de los que hemos crecido en el Polígono.

Además el Centro Comercial es lugar de encuentro y ocio de los habitantes de Toledo Capital y los pueblos de la periferia y esto va a dar lugar a unas interrelaciones que acelerarán la homogeneización de todos los indivíduos y que acelerarán la desaparición de las características locales de cada población. Cosa que tarde o temprano se iba a producir por el intercambio de población con Madrid y por la creciente población, joven en su mayoría, que está mudándose a vivir a adosados o casas unifamiliares en los pueblos de la zona de Burguillos, Cobisa, etc, y, en menor medida, a la zona de la Sagra.

No mucho más, sed críticos, y aquí os adjunto el artículo. Por si creéis que lo que me pasa es que tengo demasiado tiempo libre y que me estoy volviendo loco aquí os dejo una serie de preguntas:

¿De verdad queremos ser "todos iguales" y perder los rasgos que nos pueden destacar como indivíduos?
¿Es progreso la homogeneización o asimilación de las sociedades?
¿Las franquicias nos hacen a todos iguales y terminan con las diferencias de clases, o por el contrario están creando una clase media más amplia para discriminar definitivamente a los que quedan por debajo de ella y ensalzar autárquicamente (según su acepción cínico-socrática) a los que quedan por encima?
¿La actuación de la sociedad nacida con la transición y la democracia es libre, o está inducida por los que realizaron aquella liberación?
¿No tenéis la sensación de que hay demasiadas contradicciones y absurdos que están demasiado asumidos por la sociedad simplemente porque nos vienen impuestos de una época en la que se estaba intentando arreglar en 25 años lo que no se había hecho en 60 y que actualmente deberían revisarse?

Procuraremos ir dando respuestas, desde el Atlántico, por medio de otros mails, y en los blogs
www.loslatidos.blogspot.com y www.eltipoequivocado.blogspot.com (éste está en construcción).

Un abrazo muy fuerte y, por cierto, estoy bien, en serio, no os preocupéis ;-)

ARTÍCULO: "ESPACIOS SOCIALES" .
La construcción de los espacios de una urbe, de la ciudad, ha ido transformándose a lo largo de los siglos en función de las necesidades e imposiciones culturales, sociales y, sobre todo, económicas del devenir histórico. La polis griega, representación y realidad de la construcción de la ciudad moderna, proponía como elemento fundamental, el ágora o espacio público donde dialogar y debatir los problemas de la polis; el ágora era el elemento democratizador de una realidad que se consideraba nación, era la organización ideal para la buena admninistración de la comunidad.
Tras siglos de cristianismo inquisidor, el S XIV alumbró una nueva construcción de la antigua polis griega a través de una representación de la misma, fundamentada en el renamicimiento de la cultura, del nacimiento de la ciencia moderna, del bullicio del mercado, de la dialéctica discursiva y del alumbramiento del capitalismo. Esta nueva construcción de la urbe va fraguando paulatinamente a lo larto de los siglos, tomando la forma que cada etapa imponía, ya fuesen económicas, sociales o culturales. En el S.XX cristaliza la formación de las sociedades de masa y comienza la mirada de la representación en todos los ámbitos de la vida, trasladando el ágora público al parlamento que representa la realidad política y social de la nación. Los espacios se industrializan y las formas se geometrizan, es el tiempo de las grandes avenidas, de las separaciones sociales en función de las diferentes clases sociales, del surgimiento de los barrios marginales y los arrabales, de Le Corbusier como representación de esta ciudad "mecánica y metódica", sin alma. Es la ciudad industrial, mero instrumento económico, ya que los espacios sociales son reducidos a lugares relacionados con el ocio y el descanso, el diálogo entre los ciudadanos de esta ciudad se minimiza, provocando el aislamiento social y las "urgencias económicas" se imponen, liquidando casi todas las formas comunales y de reunión, el diálogo y la conversación pasan a convertirse en residuos de las relaciones sociales públicas. Estos espacios públicos van reduciéndose con el tiempo, llegando, en la actualidad a estar directamente relacionados con el consumo, es decir, se ha mercantilizado estas relaciones sociales. El consumo ha conseguido introducirse en el espacio sociocultural y el espacio geográfico que ha conglomerado el consumo y las relaciones sociales en las actualmes sociedades es el centro comercial.
Efectivamente, el centro comercial es el espacio donde se puede observar, a la vez, la interacción entre el ámbito del consumo y las relaciones sociales modernas que vienen determinadas, cada vez con mayor claridad, por el consumo. Es decir, las relaciones sociales se generan en el ámbito del consumo y emergen nuevas interacciones sociales y culturales. Este espacio abarca todas las actividades de ocio y de compras consiguiendo la simbiosis entre el mundo del consumo y las interacciones sociales. No sólo se va al centro comercial a comprar un bien, también se va para quedar con los amigos y amigas, para tomar algo mientras se espera a la pareja para pasar la tarde en este espacio y disfrutar de una película o esperar hasta la noche y tomar una copa en álguno de los pubs de este recinto. Todas las actividades de ocio están presentes en este espacio público y a la vez se convierte en el centro de reunión e interacción social. Del ágora al centro comercial. Cambian las formas y los contenidos, pero no el fin, la interacción social.
Armando Peña. Instituto de investigación social y de mercado. Hamalgama Métrica. Estudios de mercado y sociales. Estudios Sociométricos de sondeos de opinión. Las Palmas de Gran Canaria. "

2.3.06

una noticia triste (II)

Después del cierre de Madrid Rock, que a muchos nos entristeció, hoy me he enterado por medio del blog de Alfonso, el viaje de estudios de mis neuronas, de que la Sala Aqualung también va a cerrar después de este fin de semana. Aunque ya no vivo en Madrid, me ha dado mucha pena leerlo, entre otras cosas porque tengo muy buenos recuerdos de los conciertos que vi allí.

Aunque seguramente he ido a más conciertos en la Riviera, da la casualidad de que tanto mi primer concierto en Madrid como el último fueron allí. La primera vez, Paul Weller, cuando acababa de sacar el Stanley Road y lo acompañaban los músicos que luego formarían Ocean Colour Scene, a finales de 1995. La última, Franz Ferdinand + Kaiser Chiefs, el 10 de agosto del 2005, dos meses antes de irme de Madrid. De los dos tengo un recuerdo maravilloso.

Hace unos años cerraron la sala Revólver, mientras yo aún vivía allí y después de haber asistido a otros tantos conciertos míticos en ella (inolvidable el de los Levellers, con quienes nos fuimos de cañas al terminar el concierto). Después creo que volvieron a abrirla, pero nunca volvió a interesarme ninguno de los conciertos que programaban y no volví.

Ahora cierran Aqualung y vuelvo a sentir la misma pena de entonces y la misma rabia: llevamos años quejándonos de que no hay salas de concierto en Madrid, y no paran de cerrar las pocas que teníamos. Y sin embargo se supone que como más dinero ganan los grupos es dando conciertos. Hay días que me cuesta entender las cosas.

Actualización: Estoy pensando que no deja de tener su gracia que me entristezca el cierre de Aqualung desde una ciudad en la que las salas de conciertos tienen un aforo de 50 personas o tienes que meterte en un teatro o un auditorio y ver a La Cabra Mecánica, como hace un par de semanas, sentado en una butaca. El rock hace mucho que no visita Las Palmas. Menos mal que existen el Womad y el Festival de Jazz, porque si no ya sería para echarse a llorar.

1.3.06

de vuelta en el trabajo

Ayer fue martes de carnaval en Las Palmas. Es una fiesta local, así que yo no tenía que venir a trabajar, y como además este sector es tan agradecido con sus trabajadores, el lunes tampoco, por puente oficial de la empresa. Tenemos varios de esos a lo largo del año y sientan de maravilla. Ya no tengo que estar pensando "este puente me lo cojo y tengo un día menos de vacaciones", aquí nos los dan directamente.

Así que desde el viernes he tenido un fin de semana muy largo en el que no hemos parado la pata. Ha habido playa, un poco de carnavales, salidas nocturnas a nuestro bar preferido (el Rooming, un bar de Las Palmas que se merece todo un post aparte) y hasta un arrebato consumista en el que me compré un iPod Nano de 2 GB (sí, es el más pequeñito, pero el dinero no daba para más y además con eso tengo más que suficiente).

Ahora estamos morenitos y debería decir que descansados, pero es que esta mañana cometimos la locura de levantarnos a las 6:30 para ir a conseguir una plaza en el Centro Insular de Deportes, que hoy abrían el periodo de inscripción mensual. A partir de esta misma tarde tengo aerobic a las 20:00 y Jenaro tiene sala de musculación a la misma hora. ¡Nos vamos a poner en forma!

Cuando me ponga al día de todo les escribiré algo más, que tengo trabajo atrasado y tropecientos correos por leer. Qué le vamos a hacer, la vuelta de un puente es así, pero ahora que me quiten lo bailao.