5.11.09

personal: en la cuenta atrás

Diego duerme a mi lado y a mí, mientras lo miro, me entra una melancolía difícil de explicar. Quizá porque es un sentimiento que también rezuma de algunas de las entradas que estoy leyendo en mi Google Reader, quizá porque el otoño es la estación propicia para ello, quizá porque este próximo lunes vuelvo a la oficina y con ello a la vida real.

Durante estos cuatro meses y medio he vivido suspendida sobre el mundo, flotando ingrávida sobre la vida que antes llevaba. Me he sentido al margen de muchas cosas y esa sensación a veces me ha ahogado y otras me ha liberado un poco.

Ahora que preparo mi vuelta oficial al trabajo (digo oficial porque no he dejado de teletrabajar durante toda mi baja de maternidad ni durante mi mes de vacaciones, que ahora termina), otras asignaturas pendientes me esperan también a la vuelta de la esquina. Los Latidos, como no podía ser de otra forma, está entre ellas.

No sé cómo voy a retomar el blog. No sé si habrá mixes, si habrá entradas más breves y apresuradas, si habrá tiempo para la reflexión como a mí me gustaba. Por lo pronto, después de unas semanas de desidia, esta mañana me sorprendí a mí misma pensando en una nueva serie que me gustaría escribir en el blog. No sé si lo haré, ahora mismo se me antoja demasiado personal y demasiado inabarcable, pero sólo el hecho de haberlo pensado me parece muy buena señal.

Pronto estaré de vuelta.

6 comentarios:

xaxa dijo...

:)
y nosotros esperando

(joe, así dicho parezco el malo de alguna peli)

cerillas Garibaldi dijo...

Hola.... te seguimos esperando.

Anónimo dijo...

Ánimo, estoy deseando ver que hay de nuevo.

1 beso, Raquel.

Javi dijo...

No sé en Canarias, pero aquí ya es invierno cerrado, uuffff...

Cambio de tiempo, vuelta al trabajo, ¡PEREZÓN! pero hay que buscar incentivos...

Duro con ello y aquí estaremos para leerlo...

Besos!!!!

elhijodelchato dijo...

Gran noticia! (la del blog claro, la vuelta al curro ya es otra historia...)

probertoj dijo...

Ánimo con la vuelta, Ana. Ya ves que aquí nos tienes a un buen puñado esperando