10.7.08

personal: 48 horas más

Hace unos meses escribí una entrada explicando que no paraba de escuchar música que me ponía triste, pero que no podía dejar de hacerlo. Iba a empezar la primavera, esa estación que me perturba y me vuelve del revés cada año.

Esta semana me la he pasado igual, aunque por motivos distintos. Noto que estoy al límite de mis fuerzas, este año hasta extremos que hace tiempo que no sentía. Durante el último mes se han juntado muchas cosas que me han tenido estresada, y cuando algunas de ellas se han solucionado y he podido sentirme un poco liberada, me he desinflado de golpe. Mañana empiezo las vacaciones y me aferro a eso como a un clavo ardiendo, pero no puedo parar de pensar que lo que necesito son unas vacaciones de mí misma.

Quería haber escrito sobre 1.280 almas, que ya lo leí (Estabiel: me gustó mucho el libro, y habrá reseña en algún momento). Quería haber escrito sobre el disco de The New Raemon, que me parece precioso. Quería haber escrito unos cuantos desvaríos absurdos. Es muy probable que todo eso tenga que esperar hasta mi vuelta.

Los discos que he escuchado durante estos días:


De los que escuchaba por primera vez, algunos me han gustado más (The New Raemon, Adam Green) y otros menos (Allá, Damien Jurado). Me gustaría hablar de algunos de ellos, pero no sé si voy a encontrar un rato antes de mañana. En cualquier caso, que quede constancia.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

En remotos parajes,subsisten aún algunos ejemplares de la exótica variedad rioplatensis-orientalis, no confundir con rioplatensis-argentinus y menos con rioplatensis-porteñus,los cuales no hacen otra cosa que escuchar antigua música surgida en los lupanares a fines del 1800 cuya temática es de una tristeza proverbial a la vez que gozosa.-
DRL

Iván Conte dijo...

A mí me gusta esta técnica de poner las portadas de discos que a uno le han gustado últimamente, queda bonito -desde luego mucho más que poner una aburrida lista de nombres- y, lo que tú dices, si luego no encuentras tiempo para comentarlos, al menos queda constancia.

Y, mira, a mí por lo menos ya me ha servido para que me entren unas ganas tremendas de escuchar el EP de Fleet Foxes y de recuperar el de Saint Etienne.

Ana Saturno dijo...

Espero no acabar yo también como los rioplatensis-orientalis... al menos sólo me da por escuchar música triste de cuando en cuando. :-)

Iván, el EP de Fleet Foxes me gustó más que el disco, que llega a cansarme un poco. Eso sí, White winter hymnal me pone los pelos de punta. Qué canción más bonita. Además, la escucho y me viene todo el rato a la cabeza el Forever changes, no sé muy bien por qué.

El de Saint Etienne no es mi preferido de ellos, pero resulta ideal para días con el ánimo laxo.

Por cierto, que acabo de ver que se habían descuajeringado dos imágenes. Las acabo de cambiar, a ver si duran (eran The Go-Betweens y 2562).

Saludos

cerillasGaribaldi dijo...

Hola Ana: yo también me voy y creo que volveré por septiembre.

Me ha gustado mucho lo de los neo-ludistas, me gusta Allá por su originalidad y me gusta haberte conocido esta temporada que doy por finiquitada.

No sé donde nos llevarán los caminos que nos ofrezca la vida pero espero que pueda sentir los latidos de siempre.

Si sigues en verano por aquí intentaré acompañarte cuando tenga cobertura.

Besos, Ignacio